La nueva dinámica en el Cono Sur

03 / ENE / 2018
destacados

El mercado prevalece hoy en las transacciones de energía.

Cuando hablamos del Cono Sur nos referimos a Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Paraguay y tangencialmente Perú. Hace algo de más de dos décadas, se construyó una gran cantidad de infraestructura para integrar a la región con gas natural, energía eléctrica y que fluyan otros productos como gas LP y derivados de petróleo. Varios de los gasoductos y líneas eléctricas están subutilizados y generan oportunidades a futuro.

Argentina, un proveedor de gas natural, por diversas razones cortó el ciclo exploratorio, su relación reservas/producción declinó y tuvo que tornarse importador de gas y otros energéticos. Bolivia, otro importante suministrador de gas, con el cambio de reglas de juego y la nacionalización monetizó reservas descubiertas exportándolas, generando exuberante renta gasífera gracias a elevados precios. La región en su conjunto tuvo que recurrir al gas natural licuado (GNL).

Perú no pudo integrarse al Cono Sur y quedó aislada. El norte de Chile, gran demandante de energía principalmente por la minería, tiene ahora solución de abastecimiento con energía solar, con respaldo de GNL o sistemas de almacenamiento.

En Chile y Perú, las transacciones comerciales de energía dentro y fuera de los países las plasman el sector privado y las empresas estatales Enap, Petroperú y Electroperú en un mercado abierto y competitivo.

Argentina y Brasil están implantando reformas estructurales a sus marcos legales y regulatorios y privatizando una serie de activos en toda la cadena de la energía, de manera que sus empresas estatales YPF, Petrobras y Electrobras dejen de ser monopólicas y compitan abiertamente con el capital privado por los mercados.

Paraguay es un país eléctrico y con fuerte participación estatal a través de sus empresas ANDE y Petropar debe competir con el sector privado en abastecer combustibles en su mercado interno.

En Uruguay, UTE, la empresa eléctrica, y ANCAP, la de hidrocarburos, si bien controlan gran parte de la cadena de abastecimiento, deben también competir con empresas del sector privado.

En casi todos los países se están practicando precios internacionales de mercado (y algunos como Argentina están camino a hacerlo), obviando subvenciones.

Por lo tanto, las transacciones y la compraventa de energía (gas natural, gas LP, electricidad, derivados del petróleo, etc.) se darán competitivamente dentro y fuera de los países, y donde las empresas estatales de energía tendrán también que acoplarse y tornarse competitivas. Los gobiernos serán meros facilitadores para que las transacciones entre países sean más fluidas.

Cuando escuchamos en los medios de comunicación que un ministro de Energía emprenderá negociaciones de compra venta de gas LP/gas natural/energía eléctrica con otro ministro de Energía, podemos deducir que es más una declaración política y los compromisos comerciales no se concretarán en dichos encuentros. Las empresas privadas y públicas en la cadena son y serán las responsables por las transacciones comerciales de los energéticos y no así los ministerios o los gobiernos de turno. Las compras de energía eléctrica se consuman ahora por licitaciones programadas donde se debe competir con despacho económico o libremente con grandes usuarios o en el mercado spot. Los ministerios no compran ni comprarán energía eléctrica.

El contrato de gas Bolivia-Brasil concluye en los próximos dos o tres años. No podemos imaginarnos como podría el ministerio de Energía de Brasil encarar negociaciones de precios y volúmenes con el ministerio de Bolivia, cuanto paralelamente está en pleno proceso de atraer capitales privados a ese país bajo un régimen de competencia.

Las empresas que apuestan capital desean la mínima intromisión política y de los gobiernos en fijación de precios y condiciones en los mercados de los energéticos.

Para aterrizar con inversiones y comprar activos en Brasil, la posición es que Petrobras deje el monopolio de los hidrocarburos y del gas natural, de manera que todos los agentes puedan competir, en acceso a capacidad en los ductos y pactar contratos de compraventa a partir de distintas fuentes de gas natural.

Definitivamente ya existe una nueva modalidad en las transacciones de energía en el Cono Sur.

* Ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia y ex presidente de la Organización Latinoamericana de la Energía (OLADE). Actual Socio Director de Gas Energy Latin America (GELA).

site stats