Por un programa de generación distribuida fotovoltaica de gran alcance

04 / JUL / 2017
energia-limpia

Red por la Transición Energética

La Reforma Energética de 2013 constituyó un parteaguas en la historia energética de México al pasar de un sistema vertical y monopólico en la gestión de la energía a un mercado que pretende llegar a ser completamente abierto con competencia real entre actores y tecnologías. Se aspira a que este esquema, plasmado en la Constitución, las leyes secundarias y las disposiciones reglamentarias, conduzca a un sistema eléctrico nacional que sea seguro, barato, incluyente, confiable, moderno, y sustentable en beneficio de los habitantes presentes y futuros de la Nación. Una de las novedades de este nuevo sistema eléctrico, es que incluye, además de los grandes generadores, a los pequeños, es decir, a los ciudadanos y a las MIPYMES de este país bajo la figura denominada “generación distribuida”.

En la Red por la Transición Energética (RED) estamos muy preocupados porque la Comisión Federal de Electricidad Suministro Básico (CFE), presentó recientemente un amparo contra las disposiciones administrativas de carácter general (DACG) en materia de generación distribuida emitidas por la Comisión Reguladora de Energía (CRE), —presentado ante el Juzgado Décimo Primero de Distrito en Materia Administrativa en la CDMX, bajo el expediente 610/2017— donde argumenta que dichas disposiciones perjudican a la empresa.

Este amparo pueda significar un obstáculo significativo a los objetivos y beneficios de la propia Reforma Energética. De concederse, el Poder Judicial estaría impidiendo a los ciudadanos generar su propia energía —mediante techos solares u otro medio—, inyectar los excedentes a la red, y recibir un pago justo por ello, tal como lo mandatan las leyes secundarias de la Reforma Energética.

En la RED vemos con satisfacción que la  Secretaria de Energía (SENER) y la CRE están avanzando con rapidez en los aspectos que la Reforma Energética les mandata en materia de generación distribuida. Solicitamos respetuosamente a la CFE que también avance de forma expedita en la materia, desistiéndose del amparo.

Nuestro país ha ratificado el compromiso que adquirimos en la COP21 de París y en la firma del Acuerdo correspondiente. Mediante este compromiso, y con metas condicionadas y no condicionadas, nos hemos obligado a disminuir la huella de carbono de manera significativa para contribuir a limitar el calentamiento del planeta a menos de 2°C y con miras a alcanzar la meta de 1.5°C a fines de este siglo. En nuestro país, el sector eléctrico contribuye con el 19% de los gases de efecto invernadero y es el segundo emisor de dichos gases.

Ante estas dos prioridades, la Reforma Energética y el Acuerdo de París, la ruta para disminuir las emisiones del sector de generación de energía eléctrica es clara: una matriz eléctrica que cumpla con las condiciones establecidas arriba, y que tenga como piedra angular las energías renovables, en el menor tiempo posible. Creemos firmemente que la generación distribuida —es decir, la facultad de los usuarios domésticos de generar su propia electricidad y vender los excedentes a la red— cumple ampliamente con dichas condiciones, y acelera el cumplimiento de las prioridades.

La electricidad que generen los ciudadanos en sus techos y que se inyecta a la red cuando no se consume en el hogar, es una electricidad que resulta muy barata, no produce contaminantes ni gases de efecto invernadero, no requiere ser transmitida a grandes distancias, y puede ser vendida al comercio de la esquina con un buen margen para CFE. El intercambio de energía entre el techo solar y la red, instrumentado mediante la medición neta, representa un beneficio real para el usuario y para la CFE.

La generación distribuida con tecnología fotovoltaica también es una oportunidad ideal para convertir el subsidio eléctrico en pequeños sistemas de generación sobre las viviendas con una disminución inmediata y sustancial en el recibo de luz de las familias. El subsidio liberado se puede enfocar hacia otras prioridades nacionales. En la Ley de Transición Energética —artículo 10 y transitorio 18— se avizora que la generación distribuida puede traer beneficios al Estado y a los usuarios, y bajar la huella de carbono del sector eléctrico. El beneficio al Estado sería la refocalización del subsidio, y el beneficio a los ciudadanos es la disminución de su recibo de luz.

La RED cree que debe existir un programa de generación distribuida solar de gran alcance, encabezado por instituciones gubernamentales, que democratice el uso de la electricidad al reemplazar el subsidio eléctrico por financiamiento que disminuya el costo de la instalación de módulos fotovoltaicos a los usuarios domésticos. Este programa debe ser promovido eficazmente por los tomadores de decisiones, los organismos reguladores, y por la Comisión Federal de Electricidad.

Entendemos que, como a muchas empresas eléctricas del mundo, a CFE le pueda preocupar un cambio de paradigma al pasar de un esquema de generación totalmente centralizada a otro con generación parcialmente distribuida. En la RED estamos convencidos de que la generación distribuida representa para CFE una oportunidad para mejorar su viabilidad financiera en el mediano y largo plazo, y es por eso que la invitamos a sumarse al esfuerzo de SENER, la CRE y los actores sociales.

Asimismo, entendemos que la mayor penetración de tecnologías de generación variable, como la fotovoltaica, implica retos para garantizar la estabilidad de los sistemas eléctricos. En el corto plazo, la penetración incipiente de generación distribuida no constituye un reto mayor, mientras que, en el mediano plazo, el desarrollo de nuevas tecnologías, tales como el control de la demanda, el almacenamiento de energía, y los cambios en el despacho de las centrales eléctricas, ayudarán a resolver los retos que plantee una penetración mayor de dicha generación.

Estamos convencidos de que la generación distribuida puede ser redituable para la propia CFE y para el país. Un programa a escala nacional de techos solares en que participe la CFE, los ciudadanos, y los agentes económicos, puede ser muy beneficioso para México, creando miles de empleos bien remunerados como ha sucedido en otros países.

Son tiempos de acciones decididas, de posturas generosas, de innovación y progreso. Son tiempos de poner los cimientos del futuro. Hagamos de la Reforma Energética una realidad con beneficios para todas y todos los mexicanos.

ATENTAMENTE

LAS ORGANIZACIONES Y PERSONAS QUE PERTENECEN A LA RED POR LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA:

Organizaciones

Personas

•        Asociación Nacional de Energía Solar (ANES)

•        Centro de Especialistas de Gestión Ambiental (CEGAM)

•        Centro de Estudios en Cooperación Internacional y Gestión Pública, A.C. 

•        Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA)

•        Grupo de Financiamiento para América Latina y el Caribe (GFLAC)

•        Iniciativa Climática de México (ICM)

•        Inteligencia Pública

•        Gabriel Quadri de la Torre

•        David Morillón Gálvez

•        Miguel Ángel Cervantes Sánchez

•        Enrique García Corona

•        Jorge Landa

•        Ernestina Torres Reyes    

•        David Shields

site stats