Aprovechar la oportunidad que nos da la Reforma: Sierra Oil & Gas

02 / MAY / 2017
petroleo

¨Lo peor que le podría pasar a Sierra Oil sería ser la única empresa compitiendo en México"

(Artículo publicado en la edición mayo-junio de la revista "Energía a Debate")

 

Aprovechar la oportunidad que nos da la Reforma: Sierra Oil & Gas

 

Sierra Oil & Gas es la empresa mexicana insignia y pionera de la Reforma Energética. Es la primera compañía independiente de petróleo y gas del país. En la Ronda Uno, participa en los consorcios ganadores de cuatro áreas, con 45% del capital en los Bloques 2 y 7, donde sus socios son Talos Energy y Premier Oil, con 50% del Bloque 4 con Petronas, y con 23.3% del Bloque 5, donde sus socios son Murphy Oil, Ophir y Petronas. Su CEO, Ivan Sandrea, conversó con David Shields, Director general de Energía a Debate.

David Shields.- ¿Cómo va la exploración en los cuatro bloques que ganó Sierra Oil & Gas?

Iván Sandrea.- Es paso por paso. Los contratos tienen etapas. Hemos participado en tres licitaciones de la Ronda Uno y hemos ganado esos bloques exploratorios, donde los proyectos tardan dos o tres años en madurar.

Nuestro plan es cumplir con los requisitos contractuales que tenemos, ya sea sísmica, procesamiento, o los pozos que hay que hacer. También vamos un poco más allá porque tratamos de conseguir la mayor información posible sobre estos bloques porque es parte de la etapa exploratoria.

Nuestra visión en ‘upstream’ es poder, en estas cuencas o en las que deseemos, participar de una manera intensa y fuerte, con un plan estratégico bien articulado. En eso queremos conseguir por lo menos 500 millones de barriles netos de reservas para Sierra en el portafolio que consigamos, y desarrollar esas reservas.

Nuestro primer pozo exploratorio será en el Bloque 7. No somos los operadores, el operador es Talos Energy. Somos un socio importante con 45 por ciento del capital y ese pozo va a buscar ciertos objetivos que fueron aprobados por la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).

Si tenemos la buena suerte de encontrar algo, inmediatamente haríamos un pozo delimitador del pozo y, seguido a eso, buscaríamos sancionar un proyecto.

¿Cuál es la estrategia para garantizar el éxito en esa aventura?

En la industria petrolera, sin importar dónde sea, México, Brasil o China, hay tres cosas fundamentales en exploración y producción.

Primero, necesitas un conocimiento geotécnico diferenciado, de punta, de primera. Ese conocimiento te lo da tu equipo, tu gente, la data, y lo complementas con socios y otras cosas. Sierra, en ese aspecto, está muy bien posicionado en México. Ya tenemos 4 bloques, más de 65 mil kilómetros cuadrados de sísmica 3D, más de 60 mil kilómetros lineales 2D en las bases de datos de miles de pozos que hemos comprado. Es mucha información y todo eso se utiliza para hacer mucho más afinado y específico el trabajo. El reto es abrir un pozo de 7 pulgadas en un área de 50 mil hectáreas de terreno.

Segundo, enfocarte en un lugar. Nosotros nos hemos enfocado hasta ahora en la Cuenca del Sureste. En esa cuenca tenemos la posición número uno y más fuerte en los bloques ofertados desde que se hizo la Reforma. Escogimos los bloques más atractivos y de mayor impacto, si se mide por el número de ofertas que recibieron cada uno de ellos. Les ganamos bien a otras compañías, ahora tenemos que perforar y ver qué encontramos.

Tercero, tener control sobre el futuro. El control te lo da tu nivel de participación, los acuerdos con tus socios, los JOA (joint operating agreements), los acuerdos comerciales, buenos contratos. Nosotros no operamos, somos coordinadores técnicos muy importantes dentro de cada consorcio en el que participamos. Somos la única empresa “pure play”, es decir, enfocada en México hasta ahora. Petronas, Murphy o Talos tienen activos en otros países, ellos se apalancan mucho en lo que un socio puede aportar al consorcio.

¿Qué significa “ganar bien”?

Para mí, ganar bien significa que tiraste donde otros también estaban interesados, escogiste bien; segundo, que no dejaste mucho dinero sobre la mesa, que hiciste ofertas que tenían sentido económico, hiciste bien el trabajo.

Por ejemplo, para el Bloque 7 en donde vamos a perforar, hubo siete ofertas. Fue el bloque más competido de la Ronda Uno. Eso significa algo. Le ganamos por 1 por ciento a Statoil, una gran empresa, y le ganamos a otras empresas. Para mí es una buena validación que somos una empresa de reciente creación que está compitiendo bien contra los grandes.

¿Cuál es la visión para el ‘midstream’?

Nuestra visión ahí es ser líderes en infraestructura de almacenamiento en el país, enfocada en terminales que estén en las costas.

México necesita capacidad de importación, necesita más puertos, más capacidad de almacenamiento. Nosotros escogimos participar en el sector marítimo, la parte de barcos. Queremos hacer dos proyectos importantes, uno ya lo anunciamos, que es la terminal de almacenamiento de refinados más grande en Latinoamérica en al menos dos décadas en México. Será en Tuxpan y estamos trabajando muy duro con nuestros socios en sacarlo adelante.

EAD.- ¿Quiénes forman en consorcio y cuándo calcularían que entraría en operaciones la terminal?

Sierra, TransCanada y TMM. Nosotros somos por ahora el operador de la terminal marina, pero una vez integrado todo TransCanada entra como operador. Podría entrar en operaciones a finales del 2018. Ya estamos muy cerca, a meses, de hacer la decisión de inversión y empezaríamos a construir.

¿Cuál es su meta como compañía pionera en esto?

Nuestra meta es ser una empresa reconocida, de alta reputación y líder en lo que hagamos en México. La Reforma Energética nos da la oportunidad. México necesita en realidad otros jugadores, el país necesita muchos inversionistas.

Sierra se quiere diferenciar y distinguir no sólo en conocimiento y en activos, sino en transparencia, cultura corporativa y en el nivel de capital. Sierra tiene un equipo sólido y un nivel de capital de ‘sponsors’ muy fuerte, tenemos a River Stone, Blackrock, a EnCap Investments y tenemos dos CKDs (certificados de capital de desarrollo) que es casi 35 por ciento de la empresa. Eso significa que hay más de 50 millones de mexicanos representados a través de sus fondos de inversiones, aunque sea una pequeña parte, en Sierra. Eso nos da mucha responsabilidad y solidez.

¿Entrarían también en el ‘fracking’, en los no convencionales?

Se escucha que hay mucho potencial y términos generales nos llama la atención. Tenemos que ver qué pone el gobierno en oferta, ver los términos y el tipo de contrato y hacer un análisis exhaustivo en su momento.

¿No creen que quizás quieran abarcar demasiado?

Hay muy pocas empresas que comienzan con un mandato de participar en varias partes de la cadena de valor. Nuestros fondos tienen mucha experiencia en eso, no están invirtiendo para perder dinero, sino para que hagamos las cosas bien. Ellos vieron, con respecto al equipo gerencial y al equipo técnico, que podíamos crear una empresa que pudiese tener participación en dos frentes. Este es el momento de hacerlo. En México hay que hacer mucho y el país y la Reforma nos da esa oportunidad y hay que aprovecharlo.

Estamos en el país de Cantarell y yacimientos gigantes, donde ustedes están concursando y ganando, ¿la geología también es buena y da confianza?

Dudo mucho que en cien años de trabajos geológicos en México exista otro Cantarell que no se haya encontrado. Pero en las cuencas inventariadas mexicanas, sobre todo en las marinas, existe potencial remanente que se va a materializar. Yo no veo campos de un billón ni de 800 millones de barriles, pero sí veo otros más pequeños y medianos que tienen valor para el país, para inversionistas y para todos. Van a sumar de manera relevante.

¿Cuáles son los riesgos y las dificultades?

Para nosotros y para la industria los riesgos técnicos son iguales que en cualquier otro país: que si está la roca madre, que si ha migrado el petróleo para otro lado, que si el petróleo es pesado. Pero México ene un ‘plus’ que es que estas cuencas enen probados muchos recursos y hay mucha información. Con esa información puedes reducir bastante tu riesgo. No es lo mismo perforar un pozo exploratorio en México que en Tanzania, por ejemplo. Y por eso se paga, nosotros tenemos que dejar en el bloque 7 un 85% en impuestos, o sea, la ganancia en impuestos. En Tanzania se paga 20% de impuestos, pero en Tanzania hay 5 pozos mientras que en México hay 4,000.

¿Alguna idea de cuántos pozos se van a perforar en los próximos tres o cuatro años?

En la fase exploratoria nuestra, de estos cuatro bloques, vamos a hacer al menos cuatro pozos. Esa es la primera etapa. El bloque donde no se va a perforar es el 4 porque no se ganó con una oferta de pozo, eso lo decidiremos en el tiempo, ya que hay que hacer sísmica, reducir los riesgos de la infraestructura, etcétera. Pero en donde hay pozos comprometidos son en los bloques 7, 5 y 2, en este último es donde perforaremos dos pozos.

Aprovechar la oportunidad que nos da la Reforma: Sierra Oil & Gas

EAD.- ¿Sus operaciones serán independientes de Pemex, o esperan alcanzar acuerdos y complementaciones con Pemex?

Nuestros 4 bloques son totalmente independientes. No hay ninguna relación. Pemex no es parte del consorcio. No estamos contemplando una infraestructura inmediata o negociación inmediata, pero es posible que, si existe un campo compartido o reservas, se tenga que hacer una labor con la CNH o con Pemex para trabajar.

En la parte de ‘midstream’ el proyecto es independiente desde el punto de vista de que puede sobrevivir con los clientes privados, pero también está muy bien posicionado para Pemex –Pemex ya lo reconoció– de manera que se pueden interconectar las dos terminales, cuando hay mal tiempo ellos no tienen que cargar productos refinados en las boyas, recordando que en Tuxpan Pemex tiene una gran terminal, pero se carga solo a través de boyas. Los únicos que tendríamos una terminal de escala para refinados somos nosotros. Puede haber mucha sinergia.

EAD.- ¿Cómo se integra Sierra en términos de capital humano?

Sierra está en la etapa inicial de crecimiento. Tenemos unos 45 empleados y estamos creciendo paso a paso en lo que significa el desarrollo de capital humano y de proyectos. Seleccionamos al personal específico que se necesita para un plan de trabajo o para ciertos retos. Nuestra filosofía es seleccionar lo mejor que se pueda atraer en cada área, ir creciendo poco a poco, pero tener personal altamente capacitado, de distintas edades, talentosos y con experiencia.

En julio de 2015 recibimos 800 aplicaciones de trabajo, yo leí 240, seleccionamos 70, entrevistamos a 20 y entraron 5. Ahora, cada día recibimos entre 20 y 30 aplicaciones de trabajo.

No podemos absorber a tantas personas, pero tratamos de conocerlas, evaluarlas y las referenciamos también a socios y a competidores. Esto porque hay personas de mucho talento e iniciativa. Es tu deber ayudarlas. Algún día regresarán a ti.

Aquí tenemos gente que quiere aplicar que viene de las grandes empresas, de ExxonMobil, de Shell, de BP, de las mejores del mundo, ya sea porque les gusta México, o les gusta el proceso de apertura, o han escuchado algo positivo y estamos muy orgullosos por eso.

¿Qué significa ser la empresa insignia de la Reforma?

En México hicimos un cambio muy bueno y muy complejo. Es responsabilidad de todos los que estamos interesados en asegurar que eso vaya bien. Tienes un compromiso muy grande con que, si te piden ayuda o hay un proceso consultativo por parte de cualquier entidad de gobierno, tú tienes que participar, tienes que dar tu voz, tienes que ser profesional y participar en el desarrollo. Si la Reforma no es exitosa, México no será exitoso ni Pemex ni ningún participante va a ser exitoso. Nadie. Lo tienes que hacer porque es parte del compromiso para que esto funcione.

Nosotros hemos traído a Premier Oil, a Talos, a Fieldwood, básicamente todo ese grupo de Riverstone. Metimos a Petronas, a Ophir, que son empresas muy importantes y que les ha costado mucho poner aquí una oferta porque ellos compiten a nivel mundial. Tú tienes que convencerlos de por qué México, tenemos que ser embajadores, promotores. Lo peor que le puede pasar a Sierra Oil es convertirse en la única empresa compitiendo en México, eso sería una locura. Yo quiero que haya competencia, quiero que haya empresas de primera y tengamos que ir al ring de boxeo y que gane el mejor. Nosotros creemos mucho en ese rol, por eso participamos en la parte académica, en la parte legal, en los foros. Invertimos mucho tiempo ‘pro bono’ por el éxito de esto.

Poner capital a riesgo es muy difícil. En México las empresas no están acostumbradas a arriesgar nada, todo se hace a la segura. México ha tenido un crecimiento importante, pero capital a riesgo es otra cosa. Es lo que estamos probando. Por eso creo que Sierra está a la vanguardia.

¿Cómo ve los riesgos políticos a fin de sexenio?

El país ha hecho una reforma estructural válida. Está bien hecha a nivel constitucional, normas transitorias, regulación. México es un país con instituciones fuertes, con tratados bilaterales, es un país serio, somos un país progresista. Hay cambios políticos, hay riesgos, cambios de administración, pero lo mismo hay en todos los países. A veces ayuda, a veces frena, pero yo debo cumplir mi contrato. Yo firmé un contrato con México y tengo que cumplirlo sin importar quién esté en el poder.

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