Quiere Pemex operar Zama; bajaría confianza en México

30 / SEP / 2019
Petróleo

Quiere Pemex operar Zama; bajaría confianza en México

 

Redacción, con información de Reuters

 

Petróleos Mexicanos (Pemex) pretende encargarse del desarrollo del campo petrolero Zama, descubierto por la empresa norteamericana Talos Energy hace dos años, en un área contractual ubicada en las costas del Golfo de México y con reservas estimadas en cerca de mil millones de barriles de crudo.

 

El deseo de Pemex de ser el operador del campo se entiende en el contexto del esfuerzo del Presidente Andrés Manuel López Obrador para regresar más control del sector energético de México a su firma petrolera estatal.

 

Lo anterior fue confirmado por dos ex funcionarios mexicanos del sector energético y dos ejecutivos con conocimiento de las discusiones efectuadas al interior de Pemex, informó esta mañana Reuters.

 

Talos fue la primera empresa en encontrar petróleo en el campo en aguas someras llamado Zama, luego de que el ex presidente Enrique Peña Nieto abriera el sector energético a las inversiones privadas.

 

La lucha por el control del proyecto por parte de Pemex daría un golpe simbólico al cambio de política económica más grande de México en décadas y podría enfriar aún más las inversiones de las principales firmas energéticas del mundo, consideraron ejecutivos petroleros y expertos en la industria, según la nota de Reuters.

 

Pemex puede aspirar a controlar las operaciones en Zama, porque el campo se extiende a un área adyacente que le fue adjudicada en la Ronda Cero. El yacimiento Zama, al parecer, se extiende al territorio de Pemex, aunque esto aún se tiene que comprobar mediante la perforación.

 

A este proceso se le conoce en la industria como “unitización” o “unificación”, es decir, combinar dos o más áreas petroleras en un solo proyecto.

 

Para esto, Pemex y Talos Energy comenzaron conversaciones el año pasado sobre un proyecto unificado y negociarán más tarde la forma de dividir los ingresos y definir quién tiene el control operativo.

 

Si las conversaciones llegaran a un punto muerto, la Secretaría de Energía decidiría cuál de las compañías sería el operador. “Si Pemex termina operándolo, eso no enviaría una buena señal a los inversionistas privados”, dijo un ejecutivo de una de las principales petroleras. De acuerdo con Reuters, ni Pemex ni la Sener respondieron a sus solicitudes de comentarios. La oficina de López Obrador tampoco respondió a preguntas por escrito.

 

Si Pemex se encarga del proyecto, Talos retendría su 35 por ciento pero abandonaría el control operativo, minando sus intentos de establecerse como un operador internacional con su primer proyecto fuera de los Estados Unidos.

 

Talos también tendría que confiar en la eficiencia de perforación y rentabilidad de Pemex. No es una apuesta segura dado que Pemex –la empresa petrolera más endeudada del mundo– ha visto su producción declinar a la mitad desde 2004 mientras la empresa luchaba contra la declinación de sus yacimientos y la baja inversión.

 

 

“La puerta está cerrada para nuevos participantes en México justo ahora mientras está ampliamente abierta en lugares como Brasil y Guyana”, dijo George Baker, el editor de Mexico Energy Intelligence con base en Houston, citado en la nota.

 

Algunas firmas ya están pensando salir de México, incluyendo a socios de Talos Energy en Zama. Sierra Oil & Gas vendió su participación de 40 por ciento en Zama junto con el resto de sus activos –todos ellos en México– a la compañía alemana Wintershall DEA. Premier Oil dijo el mes pasado que su participación de 25 por ciento estaba a la venta.

 

Premier aseguró en un comunicado que continúa viendo una “significativa oportunidad” en México y que continúa comprometida para desarrollar otros tres proyectos energéticos en el país.

 

 

 

 

 

 



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