OPEP, fracking y Trump

1 / Ene / 2017
especialistas

El cártel de exportadores ya no controla el mercado ni los precios.

Los precios del petróleo mantuvieron un promedio de 28 dólares por barril por 20 años hasta 2005. A partir de entonces, comenzaron a subir como espuma y entre 2010 y mediados de 2014 se conservaron entre 90 y 110 dólares por barril.

“A 100 dólares por barril casi todo es posible”, dice un adagio de la industria.  Así fue. En este periodo, mediante innovaciones tecnológicas, se llegó con más intensidad a explorar en aguas profundas y ultra profundas (por ejemplo, el Presal en Brasil), se detonaron proyectos de crudos pesados y ultrapasados (en Venezuela y Canadá) se desarrolló el LNG flotante (en Australia e Indonesia) y también se tornaron eficientes y competitivas las energías eólica y solar, entre otros avances tecnológicos.

Pero lo más trascendente fue el adelanto en producción de petróleo y gas de los shales en Estados Unidos mediante el fracking y la perforación horizontal. Los shales agregaron 4 millones de barriles diarios al mercado entre 2010 y 2014 y Estados Unidos dejó de importar gas natural y se tornó exportador. Este incremento de producción en Estados Unidos, sumada a nueva producción de energía en varias otras regiones del planeta y la desaceleración de la economía mundial, provocó el fuerte desplome de precios a partir de junio de 2014.

Los precios tocaron fondo en febrero de 2016 para estabilizarse luego entre 40 y 50 barriles el año pasado. Ocurrió lo que tenía que ocurrir. La exploración de hidrocarburos convencional y no convencional (shales) se contrajo drásticamente en todo el planeta.

Las empresas despidieron gente, los equipos quedaron inactivos y bajaron de precio. Las plataformas de perforación activas en Estados Unidos, en el periodo de precios elevados (2010-2014), se mantuvieron en 2,000. En mayo/junio de 2016 bajaron a un promedio de 325.

Se reactiva el fracking

Sin embargo, es importante observar que desde esta fecha, las plataformas activas han entrado en recuperación y a noviembre de 2016 se contabilizaban 470. ¿Qué podemos inferir y considerar? Los frackers en Estados Unidos han tomado conciencia que los precios han tocado fondo y que el escenario de precios no será de 20 ó 30 dólares por barril, sino más bien de por lo menos 40 a 50 dólares por barril en el mediano plazo.

Los frackers se han tornado más eficientes aún y pueden extraer petróleo para este nuevo escenario de precios y obtener ganancias. Es indudable que también están aprovechando precios bajos de equipos y servicios disponibles en el mercado.

La OPEP, ¿un acuerdo por fin?

Mientras tanto, la OPEP por casi dos años trató de poner de acuerdo a sus países miembros para que reduzcan producción y así poder mejorar los precios. Todos los intentos habían sido fallidos y los anuncios sólo sirvieron para especular. Es más, Arabia Saudita, Rusia y un par de países más han bombeado cerca de 2 millones de barriles diarios adicionales en estos últimos dos años de precios bajos. La OPEP, al parecer, se puso finalmente de acuerdo en noviembre pasado.  El recorte, si se cumple y no se engañan entre ellos, elevará los precios, y adivinen qué, mejorará las condiciones para que los frackers en Estados Unidos tomen mercado de los recortes pactados. Deduzcamos que los miles de frackers activos se han convertido en una especie de productor marginal (swing producer) y que continuarán reduciendo costos y aumentando productividad en su experimento del shale.

Trump es incertidumbre

A esto habrá que sumarle el efecto Trump. Por ahora sólo conocemos que tratará de volver a Estados Unidos independiente en energía mediante el uso de carbón, petróleo y gas natural y no acatará lo pactado sobre cambio climático en la COP21. No ha dicho cómo. Si lo intenta, requerirá incentivos o penalizaciones de algún tipo. Por ahora, lo de Trump es toda una incertidumbre en materia energética global.

La industria del fracking está vivita y coleando y continuará mejorando costos y productividad. La OPEP con la reducción en producción ayudará a que los frackers tomen más mercado. La endeble economía mundial podría verse afectada por las revisiones a los tratados de libre comercio que propone Trump y su propuesta de autoabasto y autosuficiencia. Nuestra conclusión es que los precios del petróleo podrían subir un poco por el efecto de la OPEP en el corto plazo, pero muy difícilmente se recuperarán por encima los 70 dólares por barril. El regulador de precios es el fracking. La OPEP ya no controla el mercado ni los precios.


*Socio Director de Gas Energy Latin América (GELA) y de Drillinginfo. Fue Secretario Ejecutivo de OLADE y ministro de Hidrocarburos de Bolivia.

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