Las fuentes eólica y fotovoltaica en la coyuntura sanitaria

25 / MAY / 2020
Gerardo Bazán Navarrete

 

Las fuentes eólica y fotovoltaica en la coyuntura sanitaria

 

Por Gerardo R. Bazán Navarrete, Gilberto Ortiz Muñiz y Jesús Cuevas Salgado * para Energía a Debate

 

En días recientes, la discusión alrededor de las medidas tomadas por la actual administración en material de política energética, que afecta directamente los intereses en los nuevos proyectos de generación eléctrica del sector privado (específicamente proyectos eólicos y fotovoltaicos), ha escalado rápidamente, al punto que ahora parece que estamos rodeados de “expertos” en un tema de altísima complejidad técnica, económica, política y social.

 

 

Hace unas semanas se publicó en el DOF el acuerdo por el que se emite la Política de Confiabilidad, Seguridad, Continuidad y Calidad en el Sistema Eléctrico Nacional. Paralelamente, el Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) emitió un comunicado donde cancelaba las pruebas pre-operativas, previstas para estas fechas, de varios proyectos eólicos y fotovoltaicos.

 

Como en muchos otros temas que enfrentan al sector privado y al Gobierno Federal, se observa una fuerte polarización de opiniones. Por una parte, el sector privado, que ve afectados sus intereses, argumenta que el gobierno actual está cerrando las puertas a fuentes de energía limpia, barata y no contaminante; a la inversión privada. Además de que se está faltando a los contratos ya pactados en México y a los acuerdos internacionales para combatir el cambio climático.

 

Por otro lado, el CENACE argumenta sobre la necesidad inmediata de reducir riesgos en el sistema eléctrico nacional con el fin de reducir posibles fallas en la red eléctrica.

 

Ciertamente, ante la situación de emergencia que estamos viviendo, y conociendo bien la precariedad de nuestra red eléctrica, es imprescindible minimizar los riesgos en el servicio eléctrico. Los hospitales y centros médicos trabajan al borde de su capacidad; dependemos más que nunca del suministro eléctrico para comunicarnos, trabajar, estudiar, contactar a familiares e inclusive para comprar alimentos; y ante un escenario de desesperación e incertidumbre en donde miles de personas pierden su fuente de ingreso cada día, la seguridad (alumbrado público, iluminación, sistemas de alarma, etc.) es prioritaria a lo largo de todo el país.

 

Aunado a todo lo anterior, el presidente López Obrador ha aprovechado esta polémica para externar su desacuerdo sobre los beneficios económicos (directos e indirectos) otorgados a los generadores eólicos y fotovoltaicos a lo largo de los años.

 

Las fuentes eólica y fotovoltaica en la coyuntura sanitaria

 

Más allá de posturas políticas, es importante mostrar brevemente los aspectos técnico-económicos detrás de estas polémicas.

 

1.- Relación de las energías renovables (eólica y fotovoltaica) con los sistemas eléctricos.

 

Son ampliamente conocidos los beneficios en el uso a gran escala de energías renovables: mitigación de emisiones de CO2; reducción de importaciones de energéticos; y creación de empleos, entre otros.

 

De acuerdo al Consejo Mundial de Energía (WEC) (1) estas fuentes de energía han atravesado por una evolucionado, en donde las mejoras tecnológicas han permitido reducciones importantes en los montos de capital, operación y mantenimiento. No obstante, WEC señala algunas de sus características que dificultan su incorporación a los sistemas eléctricos actuales:

  • La velocidad, intensidad y dirección del viento es variable a lo largo del día, por lo tanto su potencia también es variable. Los mismo sucede con la radiación solar para los parques fotovoltaicos.
  • El operador de la red eléctrica debe recurrir a otras centrales flexibles, para balancear la potencia en el sistema. La incorporación de este tipo de centrales hace más compleja la operación del sistema eléctrico.
  • Las líneas de transmisión tienen que hacer frente a las variaciones mediante regulación primaria, ajustando la generación secundaria con la finalidad de mantener en un rango estable el voltaje y frecuencia.
  • El crecimiento de estas fuentes de energía ha tenido un impacto significativo en la operación de otras fuentes de generación (térmica, nuclear, hidro). Muchas unidades de alta eficiencia, construidas para operar como energía base, hoy están siendo utilizadas ineficientemente (con importantes consecuencias en su vida útil), debido a que la política actual da prioridad de despacho a las energías renovables intermitentes.
  • Existe una necesidad de crecimiento y reforzamiento de redes de transmisión y distribución a fin de reducir los cuellos de botella asociados a la creciente producción de renovables (normalmente alejadas de las zonas de consumo).

 

 Las fuentes eólica y fotovoltaica en la coyuntura sanitaria

 

2.- Subsidios a las centrales eólicas y fotovoltaicas

 

El argumento del presidente López Obrador en este sentido, esgrime que los generadores en cuestión [eólicos y fotovoltaicos) recibieron diversos beneficios económicos que les han permitido participar con ventaja sobre generadores (públicos y privados) con otras tecnologías.

 

Uno de los beneficios que señala el presidente se refiere a que, para incentivar la participación privada con estas tecnologías, las administraciones anteriores redujeron o eliminaron los costos de porteo de la electricidad, desde el punto de generación hasta el punto de consumo, ya sea para entregar a la red o a socios consumidores en puntos lejanos. Además de no tomar en consideración los costos de desarrollo de la infraestructura de respaldo ante el bajo factor de potencia de estas centrales.

 

Cabe señalar que otro tema relacionado, que también generó gran polémica en su momento, fueron los Certificados de Energía Limpia (CELs), en donde se otorga 1 CEL por cada MWh generado, de tal manera que se hizo obligatorio para los grandes consumidores adquirir un porcentaje de su consumo a precios de mercado. La polémica surge porque solamente las nuevas inversiones podrían tener acceso a esta ayuda (incentivo), no así, otras centrales limpias de CFE como la nuclear, las hidroeléctricas o sus propias centrales renovables.

 

CONCLUSIONES

 

La discusión sobre el uso o cancelación temporal de proyectos de energías renovables es resultado de dos eventos “independientes” (1.- la seguridad de la red ante la emergencia sanitaria; 2.- el pronunciamiento del presidente sobre los beneficios que han tenido los proyectos de energías renovables). Por lo tanto, debemos analizar ambos temas de forma independiente.

 

Claramente existe una emergencia en el país que debe ser atendida en todos los frentes (incluyendo el energético). En este sentido, debemos analizar los factores técnicos, apoyándonos de verdaderos conocedores en la materia, que hacen más vulnerable nuestro sistema con la entrada (o pruebas previas al arranque) de nuevos parques de generación de energía renovable. Las propias empresas privadas involucradas deben asumir su papel ante una posible caída en un sistema eléctrico con las deficiencias que se tienen.

 

En cuanto a la intención del gobierno de evitar las “Regulaciones Asimétricas” aplicadas al sector eléctrico, este es un tema de alta complejidad económica y política, que involucra controversias sobre la legalidad, procesos regulatorios, el medio ambiente, el despacho eléctrico económico, el T-MEC, el uso de combustibles contaminantes para satisfacer inmediatamente la demanda, etc.

 

Por una parte, los inversionistas, buscan reducir riesgos y defender sus intereses; el gobierno por su parte busca establecer un suelo parejo a todos los generadores participantes, en función de sus costos reales de operación, como lo dicen las mejores prácticas de la industria. Se deben establecer los mecanismos regulatorios adecuados para fortalecer y expandir nuestro sistema eléctrico. Desafortunadamente, en los últimos años gran parte de las prioridades en el sector eléctrico se dieron en la expansión de la red de insumos y proyectos de generación, dejando en segundo plano al fortalecimiento de la red de transmisión y distribución. Hoy, estas redes son nuestro talón de Aquiles. De no establecer estos mecanismos para que privados y públicos fortalezcan las venas del sector eléctrico, seguiremos siendo los contribuyentes los que financiemos fallas, ineficiencias, sobrecostos y proyectos que en lugar de beneficiar se convierten en un lastre más para nuestro sistema.

 

Finalmente, esperamos que esta coyuntura de discusión se centre en las problemáticas y sus soluciones, evitando sacar ventaja política a cualquiera de los bandos.

 

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Referencia:

 

1/ WORLD ENERGY COUNCIL. Variable renewable energy sources in electricity systems 2016 -How to get it right. Las conclusiones del estudio indican que la complejidad y el impacto total de la integración de renovables variables en los sistemas eléctricos nacionales, muchas veces son subestimados tanto por los consumidores como por los políticos.

 

*/ Gerardo Bazán es Premio Nacional de Química (gerardorbn@Yahoo.com), Gilberto Ortiz es miembro del Consejo Químico y del Comité de Energéticos de Canacintra (gortizyasoc@gmail.com) y Jesús Cuevas es consultor independiente en temas de energía (jcuevasmx@ hotmail.com).

 

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