Fracasó la liquidación del SME

31 / Oct / 2012
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Al próximo gobierno le quedará la tarea de resolver qué hacer con el Sindicato Mexicano de Electricistas.

SERGIO BENITO OSORIO*

El presidente Felipe Calderón ha sufrido una grave derrota en su intento por desaparecer al Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), una vez que el Segundo Tribunal Colegiado en Materia de Trabajo resolviera que fue injustificado el despido de los trabajadores de ese sindicato, y determinara que Comisión Federal de Electricidad debe constituirse en el patrón sustituto de los 16 mil empleados que no aceptaron ser liquidados.

Durante la noche del 10 de octubre de 2009, la policía federal ocupó las instalaciones de Luz y Fuerza del Centro (LFC) desalojando por la fuerza a los trabajadores de ese organismo, con lo que el gobierno del presidente Calderón daba por terminada no solo la relación de trabajo con más de 40 mil trabajadores del SME, sino que también liquidaba a un sindicato histórico, creado en 1914 y titular de un contrato colectivo que, en muchas de sus clausulas, recordaba la filosofía del control obrero sobre la producción, razón interpretada por los últimos gobiernos como el factor que impedía la modernización laboral y tecnológica del organismo responsable de la distribución de energía eléctrica del área central del país(1).

El decreto de liquidación de LFC(2) tomó como fundamento la inviabilidad financiera del organismo, que recibía transferencias presupuestales crecientes, del orden de los 41 mil millones de pesos anuales, así como las grandes pérdidas de energía debido a su rezago tecnológico e incapacidad para regularizar a un sector de consumidores “colgados” (mayor al 20 %), que no pagan la electricidad que consumen.

La liquidación fue acompañada con la promesa de un programa de inversiones para modernizar la infraestructura y los sistemas administrativos de la extinta LFC que pasaron, a través del Sistema de Administración y Enajenación de Bienes, a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que retomó las actividades de suministró de electricidad en la región. Sin embargo, prácticamente a tres años de la liquidación, el presupuesto de la CFE –sumando el de LFC- pasó de 237.5 mil millones de pesos en 2009 a 266.9 en 2012; lo que implica un incremento nominal de 12 %, lo que indica un aumento real muy reducido, del 2 o 3%. Es decir que no hubo la inversión prometida.

Desafortunadamente, la estadística publicada en el portal de CFE no permite obtener alguna conclusión sobre la operación del suministro, pues si se toman las cifras para los años de 2008 y 2012, sumando el Distrito Federal y el Estado de México, que integran la mayor parte del área que operaba LFC, tendríamos que: los usuarios aumentaron de 5.9 a 6.2 millones, e indicaría que la eficiencia de CFE ha sido muy alta para regularizar a empresas, comercios y familias que no pagaban; pero las ventas (en MWh) disminuyeron 0.4% y el consumo promedio también (6.2%) lo que no es coherente pues se debería tener una mejora consistente en los dos últimos indicadores.

El caso es que CFE ha contratado entre 8 y 10 mil trabajadores para atender su nueva responsabilidad y tendría que absorber, como patrón sustituto, a los 16 mil trabajadores del SME, junto con salarios caídos, cuotas de seguridad social e indemnizaciones que la autoridad pudiera ordenar para los antiguos trabajadores de Luz y Fuerza, lo que podría causar un problema financiero mayor a una empresa que hasta ahora ha dado buenos resultados al país.

Desde el punto de vista jurídico el Tribunal desestimó(3) que la liquidación de Luz y Fuerza del Centro hubiera estado obligada a partir de una “causa de fuerza mayor”, y afirma que la materia de trabajo, objeto del contrato del SME, siempre estuvo vigente y que incluso el organismo sustituto cumple hoy su función con los instrumentos y la infraestructura de LFC, de donde se reconoce el derecho del gobierno para liquidar al organismo que constituyó en 1989, pero no así la relación laboral con un sindicato que ha venido representando a los trabajadores desde la antigua “Mexican Light and Power, Co”.

En diciembre de 2009 señalamos(4) en este espacio que los problemas de la modernización del suministro eléctrico en la zona central no se resolverían tratando de liquidar a los trabajadores y a su sindicato; advertimos que la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, en su artículo transitorio cuarto establece que el organismo que preste el servicio en la zona central debe ser diferente de CFE.

El gobierno está estudiando si recurre ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para solicitar la revisión de la sentencia favorable que obtuvo el SME el pasado 13 de septiembre.

Sin embargo, más allá de la decisión que se tome, es un hecho que el tiempo se le acabó y que este conflicto tendrá que ser resuelto por el próximo gobierno. Éste deberá valorar (1) si se empeña en mantener una decisión sentenciada por un tribunal como “despido injustificado”, (2) si reinstala a los trabajadores del SME en la CFE, con lo que este organismo tendrá en su seno a dos sindicatos rivales bajo condiciones legales de trabajo diferentes, o (3) si constituye un nuevo organismo para el área central, con un programa de modernización consensado sobre bases nuevas y viables con el SME.

En todo caso, la decisión autoritaria adoptada por Felipe Calderón en 2009 habrá probado que no es la mejor manera para resolver los problemas del país.


Pie de Nota:
(1) D.F. y parte de los estados de México, Morelos, Puebla e Hidalgo.
(2) DOF: 11/10/2009
(3) www.dgepj.cjf.gob.mx/SVP/word1.aspx?arch…docx_1&sec
(4) Ver “Liquidación de Luz y Fuerza”, Energía a Debate, noviembre – diciembre
de 2009.

• Economista. Ha sido diputado federal y presidente de la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados en la LVIII Legislatura y es miembro del Observatorio Ciudadano de la Energía, www.energia.org.mx .

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