Alternativas de la sociedad civil para abatir pobreza energética

13 / NOV / 2018
Energía Limpia

Alternativas de la sociedad civil para abatir pobreza energética

Redacción / Energía a Debate

La tecnología fotovoltaica, a través de la generación distribuida y la implementación del llamado “bono solar”, es uno de los instrumentos más efectivos que México podría implementar para acabar con la pobreza energética de millones de hogares, ahorrar recursos fiscales y terminar con la dependencia de quema de combustibles fósiles para generar electricidad tanto para los hogares como para las PyMES, la industria y el campo, coincidieron expertos.

Ante los graves efectos del cambio climático que México enfrenta, las organizaciones de la sociedad civil El Barzón, El Poder del Consumidor, el Grupo de Financiamiento Climático para América Latina y el Caribe (GFLAC) y la Iniciativa Climática de México (ICM) promueven la generación de electricidad distribuida a través del esquema del Bono Solar.

La coordinadora de Energía y Agua de El Barzón, Angely Amezcua, hizo un llamado para que se impulsen esquemas de financiamiento para extender a las zonas rurales los beneficios de la transición energética, lo que reforzaría la vocación democrática y de justicia social de la generación distribuida. “El Barzón colaborará siempre a favor de energías limpias para el campo y la ciudad, para cumplir los compromisos nacionales e internacionales en materia climática”, aseguró Amezcua.

En conferencia de prensa celebrada este día, el coordinador de la Campaña de Calidad del Aire de El Poder del Consumidor, Stephan Brodziak, destacó: “Si consideramos el bajo precio de la generación eléctrica por medio de techos solares y el que tengamos a través de la generación distribuida, por primera vez, el rompimiento del monopolio de la producción y venta de electricidad con una legislación que protege nuestro derecho a generar energía para nuestro consumo particular, estamos ante una oportunidad histórica de reducción de emisiones, de fortalecimiento de la seguridad energética y ante un cambio de paradigma del consumidor final, quien pasaría a ser un productor de energía y recibir beneficios económicos por ello.”

Respecto al bono solar, Daniel Chacón, director de Energía de ICM, recordó que es un instrumento financiero que permitiría reducir el subsidio a las tarifas eléctricas, estimado en 120 mil millones de pesos anuales, y que en un período de 15 años el subsidio podría ser ahorrado en su totalidad para ser aprovechado en atender necesidades de educación, salud o seguridad, “en vez de ser dinero quemado en plantas altamente contaminantes e ineficientes.”

Coincidió en que el bono solar garantiza a las personas el acceso democrático a la energía y con él se dan incentivos para que los usuarios reduzcan el consumo de energía para vender sus excedentes a la red, lo que constituye una oportunidad de negocio inédita en México.

Agregó que la adopción de la tecnología fotovoltaica abre nuevas posibilidades para distribuir de manera más equitativa los recursos energéticos y con ella se inaugura la posibilidad de negocio para los hogares mexicanos. “Y todo ello de la mano de la posibilidad de desplazar a los combustibles fósiles de la matriz energética y sustituirla por energía renovable descentralizada”, añadió Chacón.

Por su parte, Sandra Luna, coordinadora del GFLAC, se refirió al bono solar como una oportunidad para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y para evitar con ello un aumento mayor a los 1.5 ºC. “Además, así generaremos las condiciones para cumplir con el Objetivo 7 de los Objetivos de Desarrollo Sustentable que México ha suscrito y que exige garantizar el acceso a una energía asequible, segura, sostenible y moderna para todos al 2030”, subrayó la especialista.

Carlos Tornel, asociado a Programas de ICM, advirtió que de no implementarse el bono solar, o un esquema similar, significaría mantener al país anclado a los combustibles fósiles en detrimento de la calidad del aire, el aumento de emisiones contaminantes y la imposibilidad de cumplir con los compromisos climáticos del acuerdo de Paris. Además, se cancelaría el beneficio a los consumidores, derivado de la transición energética, perdiendo con ello la posibilidad de generar valor social a través de una redistribución más justa de los recursos naturales.

Después de la conferencia, se visitó “El Pueblito Solar” en el Bosque de Chapultepec, una instalación de ICM en alianza con otras instituciones, donde se exhibe un techo solar en funcionamiento que satisface la demanda de electricidad de aparatos de uso intensivo, como refrigeradores, parrillas, microondas y licuadora, entre otros.