Menos gasolina al fuego, por favor

16 / ABR / 2019
David Shields

Menos gasolina al fuego, por favor

A pesar de que no hubo ningún gasolinazo ni nada parecido en el país, el Presidente Andrés Manuel López Obrador decidió exhibir y desacreditar a gasolineros presuntamente abusivos. Ni el gremio de los transportistas ni ningún sector económico o social se había quejado de un aumento en el precio del combustible. Pero, al parecer, éste sí subió un poco arriba de la inflación anualizada en algún cálculo que se tiene en Palacio Nacional. Además, cualquier acción que intente bajar el precio de la gasolina gana un aplauso fácil.

 

Se presume que algunos gasolineros ajustaron al alza su margen de ganancia en momentos en que también aumentó el precio internacional del petróleo y de la gasolina. Ese factor externo obligó a Hacienda a elevar el “estímulo fiscal” a la gasolina, lo cual implica reducir la recaudación del IEPS.

 

El Presidente, sensible a su promesa de campaña de bajar el precio de la gasolina, o al menos no permitir que subiera arriba de la inflación, vio que su gobierno había puesto dinero público en favor del consumidor, pero que los gasolineros no habían puesto de su bolsillo. Y decidió increpar a éstos. Incluso insinuó que se aprovecharon de la baja del IEPS para subir su margen.

 

Algunos dueños de estaciones de servicio vieron afectadas sus finanzas por el desabasto cuando se lanzó el combate al huachicoleo. Algunos aún sufren problemas de inestabilidad en el suministro o tienen costos elevados de logística. Gastan en inventarios y pagan por el uso de marcas. Todo eso pudo haber generado una sed maximizadora del margen entre los gasolineros y eso le cayó mal al Primer Mandatario.

 

Lo más polémico es que el Presidente recurre, nuevamente, a la calumnia contra un grupo de interés. Exhibe una supuesta mala conducta de los empresarios, esperando que así ellos, viendo su reputación afectada, actúen para bajar precios y evitar ser señalados otra vez la próxima semana. La duda es: ¿de veras así se podrá regular mejor el mercado?

 

El precio de la gasolina es un tema crítico en la vida nacional. En México, es más cara que en Estados Unidos, porque el 70 por ciento del consumo nacional es importado y encima se grava con hasta 5 pesos por litro de IEPS. Pero es un impuesto progresivo, porque los ciudadanos con ingresos más altos son quienes pagan más IEPS y así se fortalece la recaudación federal.

 

Los intentos oficiales de control de precios de la gasolina existen desde hace al menos tres décadas como mecanismo de estabilización económica y de freno a la inflación. Pese a episodios críticos de volatilidad en el mercado global, sólo una vez el precio de la gasolina provocó una sacudida en la vida nacional, que fue el gasolinazo de enero de 2017 cuando se liberó el precio en mal momento y de manera imprudente.

 

Ahora parece que el manejo del IEPS por parte del gobierno, más el factor reputacional para meter en cintura a los gasolineros, serán los medios con los que este gobierno pretende mantener un precio estable para los consumidores. Pero será conveniente que todos —empezando por el Ciudadano Presidente— no seamos hipersensibles ante cualquier movimiento del precio. Más vale mantener la ecuanimidad y actuar de manera conciliatoria en la regulación. ¿Qué tal si hubiera una sacudida en el mercado petrolero y si se disparara el precio internacional? ¿También sería culpa de algunas marcas o de algunos empresarios?

 

Mientras tanto, en el tema del gas natural, se sigue casi regalando este combustible en Estados Unidos. Incluso su precio ha llegado a ser negativo (es decir, pagan a quienes se lo llevan) en el hub de Waha, Texas. Pero México no actúa para aprovechar los excedentes de gas, que son el producto del éxito de la industria petrolera del vecino país, que capitaliza los altos precios del crudo con una producción cada día mayor. Aquí, Pemex aún no forja una estrategia convincente de largo plazo, lo cual no pasa desapercibido para las calificadoras, y andamos discutiendo sobre los gasoductos del país, mientras las oportunidades se van.

 

Artículo publicado hoy en el Periódico Reforma.

 

David Shields es analista de la industria energética. Su e-mail: david.shields@energiaadebate.com