Freno a la energía renovable

02 / ABR / 2019
David Shields


Freno a la energía renovable

 

Las energías del sol y del viento son las de mayor crecimiento en el mundo, pero todo indica que su desarrollo se frenará en México en los próximos años, por más que el Director General de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Bartlett, y otros personajes del gobierno nos aseguren que les encantan las energías sustentables.

 

El primer aviso fue la cancelación de las subastas eléctricas y de los concursos para grandes líneas de transmisión. Las subastas habían colocado a México como líder mundial en atracción de nuevos proyectos de energía renovable. En consecuencia, es probable que México ya esté entre los últimos en la lista de los países latinoamericanos que recibirán nuevas inversiones extranjeras, complementarias a las que realice el Estado, en energía solar y eólica, claramente detrás de Brasil, Chile y Colombia.

 

Hay varios factores en contra. La concentración del poder en la figura del Presidente López Obrador coloca a México en una ruta de regreso a un sistema de monopolios energéticos. Se rechazan las reformas de años recientes y se busca desarmar el mercado eléctrico. El medio ambiente tampoco es una prioridad para el nuevo gobierno. La protección ecológica no está en el discurso, ni en el presupuesto, está reñida con los proyectos de refinerías y combustibles fósiles, también con los compromisos firmados con México bajo el Acuerdo de París.

 

Además, hay desorden en la política oficial. Por un lado, los directivos de la CFE muestran una desconfianza generalizada hacia las energías solar y eólica dentro de su esquema de empresa. Por el otro, la titular de Energía, Rocío Nahle, y su director de Energía Renovable, Abelardo González Quijano, dicen que apoyarán una transición acelerada hacia el uso de esas energías, sobre todo los techos solares, y que habrá un esquema para reemplazar las subastas eléctricas, pero no está nada claro aún cómo será ese esquema. En vez de consultar y dialogar, ambas instancias desmantelan primero, para luego ver cómo volverán a construir.

 

Según la Secretaría de Energía, la transición hacia las renovables va, incorporará el tema aún incipiente del almacenamiento de energía, pero no seguirá una lógica de mercado eléctrico. A nivel macro, su modelo tendrá como elemento central a la CFE, que producirá su propia energía renovable, sustituyendo nuevas inversiones privadas. Esto presupone que hay un amplio margen de reserva de capacidad instalada en el país y que los riesgos de apagones son menores, lo cual podría no ser cierto en algunas regiones del país.

 

A nivel micro, será un modelo descentralizado que privilegiará la inclusión social, con la aspiración de instalar techos solares fotovoltaicos en 4.5 millones de hogares marginados para el año 2024, lo cual, en el papel, es una idea loable. Lo que no explican es cómo ese gran crecimiento de los techos solares, bajo el modelo conocido como generación distribuida, se logrará frente a la distorsión implícita en el subsidio o “apoyo gubernamental” a las tarifas eléctricas domésticas, que elimina el aliciente para que las familias los instalen. En todo caso, Hacienda tendría que dar un incentivo a las familias en su recibo de luz.

 

En CFE, opinan que las energías solar y eólica son caras, debido a su intermitencia y la necesidad de respaldarlas con otras fuentes de generación. Y no les hace gracia el tema de la generación distribuida, porque dicen que le pega a la empresa estatal en sus finanzas.

 

Si bien aún no piensan irse las compañías extranjeras que han hecho compromisos de inversión en energías renovables en México por medio de las subastas, se ha entendido el mensaje del Gobierno de México de que, a partir de ahora, la nueva inversión privada no será bienvenida en grandes proyectos.

 

¿Cuál es la perspectiva? La industria de las renovables pierde su brillo en México. La visión de la nueva administración es confusa e incompatible con la que tienen las compañías internacionales y otras naciones en el tema. En tres palabras, como me dijo un amigo de la industria eólica, winter is coming.

 

David Shields es analista de la industria energética. Su e-mail: david.shields@energiaadebate.com

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