Energía: ¿sólo hay corto plazo?

23 / JUL / 2019
David Shields

Energía: ¿sólo hay corto plazo?

La demanda de petróleo se reducirá en el transporte vehicular en México en el mediano y largo plazo gracias a una mayor eficiencia energética, en sincronía con la electrificación del transporte que se dará a nivel mundial. Además, si México va a cumplir sus compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, establecidos en el Acuerdo de París, deberá lograr un cambio drástico en materia de movilidad, impulsando el transporte público y desincentivando el privado.

 

Ése fue un mensaje clave del estudio de perspectivas energéticas –el cual incorpora escenarios de la Agencia Internacional de Energía (AIE)– que presentó el Centro de Investigación de Energía de Asia-Pacífico (APERC) ante la Secretaría de Energía (Sener) la semana pasada. La reacción oficial de la Sener, plasmada en un comunicado, es que México consume hidrocarburos fuertemente y son el 80 por ciento de la matriz energética, por lo que la prioridad es elevar la producción de petróleo y gasolinas para abastecer 43 millones de vehículos que tenemos hoy.

 

Así, la Sener minimiza la transición hacia los vehículos de cero emisiones y sólo plantea producir más gasolinas, en proyectos como la refinería de Dos Bocas, como si las macrotendencias globales de largo plazo no fueran a impactar en México dentro de algunos años. Varios países ya fijaron como política pública electrificar la totalidad de su parque vehicular de aquí al año 2040 o antes, generando ese fluido eléctrico adicional sin recurrir a derivados del petróleo.

 

Otro ejemplo de cortoplacismo es el Plan de Negocios de Pemex, que no mira más allá del año 2024 en la exploración ni en otros proyectos, lo cual es insólito para una industria cuyas inversiones suelen madurar en el largo plazo, y a pesar de que México cuenta con reservas petroleras probadas para tan sólo seis años más.

 

En contraste, la petrolera Shell proyecta su estrategia al año 2050, alineada con las metas del Acuerdo de París. En esta columna (Pemex, el mundo al revés, 9-7-2019), ya comentamos que ExxonMobil, la mejor calificada de las grandes petroleras, se enfoca a proyectos de gran escala, nuevas tecnologías y joint ventures. Pemex hace lo contrario, desarrollará sólo campos pequeños en el corto plazo, sin aliados.

 

Eso no es todo. El Plan Nacional de Desarrollo omite el tema de las energías renovables, que son las de mayor crecimiento en el mundo. Se cancelaron las subastas eléctricas, así como las líneas de transmisión requeridas urgentemente para evacuar esa energía limpia y barata hacia el centro del país. En lugar de promoverla, se impulsa el uso de los combustibles fósiles.

 

Esto contrasta con la decisión del Fondo Soberano de Noruega –el administrador de los ingresos petroleros de ese país– que acaba de anunciar el retiro de 11 mil millones de dólares de sus inversiones en empresas de petróleo y gas y, en cambio, destinará 17 mil millones de dólares a nuevos parques eólicos y solares.

 

¿Será que la APERC, la AIE, Shell, Exxon y el Fondo Noruego están equivocados y que sólo la Sener tiene razón? ¿Será que el futuro no existe para el Presidente López Obrador, la Sener y Pemex, y por eso piensan sólo en el pasado y en el presente? ¿Será que creen que las tendencias globales no son aplicables en México, sino sólo en otras latitudes?

 

La política energética de la 4T ha sido severamente criticada por muchos motivos, técnicos, legales, económicos y de sentido común. Según la Secretaria Rocío Nahle, las voces críticas no se oponen a esa política ni a la refinería de Dos Bocas, sino que están en contra del cambio de régimen. Pero eso es falso. Las críticas han sido, en general, constructivas y propositivas. Los actores del sector energético queremos ser parte del éxito del nuevo régimen, no pretendemos ser adversarios.

 

Pero los enfoques erróneos destruyen confianza, inhiben negocios, limitan potencialidades. México merece una política energética consensada entre todos, que mira hacia el futuro, técnicamente sólida, nacionalista sí, pero más alineada con las tendencias globales.

 

Artículo publicado hoy en el Periódico Reforma.

David Shields es analista de la industria energética. Su email: david.shields@energiaadebate.com

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