¿Deveras quieren rescatar a Pemex?

22 / ENE / 2019
David Shields



¿Deveras quieren rescatar a Pemex?

 

 Petróleos Mexicanos recibió un mensaje de alerta temprana. Los tenedores de sus bonos están molestos, porque creen que las calificadoras le bajarán la nota a la deuda de Pemex este año. Los directivos de Pemex deben entender ese mensaje y asegurar que no suceda, porque si baja a nivel basura, arrastraría a la calificación soberana, cerrando el acceso a créditos y pegando al crecimiento económico del país.

La nueva administración de Pemex debe actuar ya. Heredó las peores condiciones en la empresa estatal, pero, como todo nuevo gobierno, tiene que enviar sus propias señales y plantear una gestión y una narrativa que sean convincentes y generen confianza entre los inversionistas.

Las calificadoras ven a un gobierno nuevo que aún puede ajustar su política energética, pero querrán ver ajustes que mejoren las finanzas y las perspectivas de Pemex. Estarán atentos a que el gasto en exploración y producción sea atinado y suficiente, que el de refinación no sea excesivo ni irracional, incluso que se empiece a reducir la carga fiscal y mejorar la estructura de capital. Requerirán que la Dirección de Pemex acredite sus políticas con análisis que demuestren la viabilidad y rentabilidad de los proyectos.

Querrán ver que no se deterioren ni el abasto de combustibles ni los niveles de exportación de crudo, a fin de asegurar flujos para pagar vencimientos de deuda. Les preocupará el gasto en logística y distribución y que Pemex no pierda mercado por el combate al robo de hidrocarburos.

Combatir el huachicoleo es loable, pero ¿qué significará para las finanzas de Pemex? Es temprano para saberlo, pero parecen muy elevados los costos para cambiar la logística de entregas, cerrar ductos, comprar más pipas, distribuir gasolina por ruedas, militarizar refinerías, mantener operativos en ductos. Ese gasto puede ser justificado, si se erradica el robo de combustibles. Pero, ¿de cuánto es, cuánto corresponde a Pemex y hasta cuándo se mantendrá? ¿Funcionará la estrategia? ¿No se derrumbará la franquicia gasolinera de Pemex?

Importan los resultados, pero también las formas. Y a veces Pemex no manda buenas señales. Por ejemplo, no se observa en la nueva administración de Pemex un anhelo de promover nuevas coinversiones, o bien servicios con valor estratégico, con compañías privadas que inyecten capital para fortalecer los proyectos.

Aún no hay señales de promover nuevos farmouts y alianzas en proyectos de exploración y de refinación. Asimismo, la decisión de Pemex de cancelar el Proyecto FSRU Pajaritos, para importar gas natural licuado, indica poco interés en concretar nuevos esquemas. Otra señal negativa es el recurrir a la invitación restringida en las contrataciones mayores. La práctica de no licitar multiplicó la corrupción en el pasado. ¿Ahora será diferente?

A su vez, legisladores de Morena han planteado ante la Cámara de Diputados una iniciativa para ampliar las facultades del Director General de Pemex y debilitar al Consejo de Administración. Es otra mala idea que va en contra de las buenas prácticas corporativas. ¿No se dan cuenta de que, históricamente, varios directores generales fueron corruptos o ineptos? Al parecer, el propósito es darle poder y vía libre al actual director general para tomar decisiones sobre la nueva refinería. Pero en realidad, ni el Consejo ni nadie podrá frenar la voluntad del Ejecutivo, si su decisión es impulsar ese proyecto, por lo que la iniciativa sale sobrando y sólo envía una pésima señal.

Es urgente que los directivos de Pemex, sobre todo después de la fallida gira financiera a Nueva York, se acerquen a los inversionistas y estén dispuestos a dar un golpe de timón con nuevas y mejores ideas y políticas para sacar adelante a la petrolera. Si no lo hacen, se corre el riesgo de que Pemex sufra un descalabro financiero, como ya sucedió con sus pares latinoamericanos Petroleo Brasileiro (Petrobras) y Petróleos de Venezuela (Pdvsa), cuya insolvencia desencadenó una debacle económica y el fracaso de los gobiernos de izquierda de estos países.

 

(Artículo publicado hoy en el Periódico Reforma).

David Shields es analista de la industria energética. Su e-mail: david.shields@energiaadebate.com

 

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