¿De veras habrá farmouts?

17 / SEP / 2019
David Shields

¿De veras habrá farmouts?

Frente a la incertidumbre en el ámbito petrolero y económico, a nivel global y nacional, sería aconsejable, para restablecer la confianza, relanzar los farmouts, es decir, las asociaciones estratégicas de capital compartido, que realiza Pemex con compañías privadas en exploración y producción.

 

Se ha estado generando cierta expectativa en ese sentido. Sin embargo, no hay una señal oficial clara de que se quiera retomar esa figura, rechazada apenas en junio pasado, cuando se canceló la licitación para escoger socios de Pemex en nuevos proyectos.

 

El Secretario de Hacienda, Arturo Herrera, ha afirmado que Pemex se apresta a lanzar 15 licitaciones de contratos que él, muy a la ligera, define como “asociaciones público-privadas”, a pesar de que no tienen nada que ver con esa figura legal.

 

Tampoco son farmouts. Se refiere a que habrá mejoras en la letra chica de los tradicionales contratos de servicios integrales, conocidos como CSIEEs o CIEPs, que utiliza Pemex. Se incorporarán algunos incentivos, pero, aun así, esos contratos no están bien vistos en la industria por ser muy limitados en sus alcances y sus beneficios.

 

Analistas y calificadoras ven difícil que, con la inversión prevista, se alcancen las proyecciones oficiales de producción, reservas e ingresos, que se supone son indicadores vitales para evitar la degradación crediticia.

 

¿Pemex puede tener un futuro promisorio? Según López Obrador, los gobiernos anteriores son los culpables de los males de Pemex. En efecto, el gobierno de Peña Nieto perjudicó a Pemex al endeudarlo excesivamente, pero también abrió un camino, a través de rondas y farmouts, para darle un futuro y pagar esa deuda.

 

El gobierno de la 4T ha eliminado esa perspectiva. Canceló las futuras rondas petroleras y los farmouts, prohibió el fracking, propone desarrollar casi sólo yacimientos muy pequeños, promueve una onerosa e innecesaria refinería y definió un plan de negocios sin ninguna visión de largo plazo. Por eso existe la desconfianza y el riesgo crediticio.

 

¿Por qué los farmouts? Porque son la opción clara para capitalizar e impulsar a Pemex en proyectos de mayor escala y de largo plazo. Bajo esa figura, Pemex solicita el apoyo de socios y pone las áreas a ser explotadas. Los socios ponen su expertise y el capital para los primeros años del proyecto. Es ganar-ganar.

 

¿Por qué el Pemex de la 4T no quiere ir por esa ruta? Porque maneja una ideología estatista trasnochada que abomina la idea de compartir la riqueza del subsuelo con particulares. Esto, por supuesto, es una falacia, porque las reservas petroleras no son de Pemex, sino de la Nación. Y sin importar quien las explote, el Estado cobra derechos y regalías.

 

Otro argumento del Pemex de Octavio Romero contra los farmouts es que consideran que es inadecuada la forma en que se determina quiénes serán los socios de Pemex. En eso, tienen razón. Los socios son adjudicados, por ley, mediante licitaciones que lleva la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH). Esto debería cambiar, para que sea Pemex quien elija a sus propios socios.

 

Lo ideal, para tal efecto, sería crear una filial élite en Pemex –podría llamarse Pemex Asociaciones–que administraría los farmouts y adjudicaría a los socios mediante procesos transparentes. Crear esa filial debería ser una máxima prioridad ahora mismo y se constituiría en torno a los tres farmouts en las que Pemex ya participa con socios, que son la compañía alemana Wintershall DEA, la australiana BHP Billiton y la egipcia Cheiron. Esa filial élite se colocaría en la Bolsa de Valores para sujetarla a la disciplina de los mercados financieros. Pero, ¿a poco Pemex está pensando en eso?

 

Los farmouts, como las rondas, dan resultados en el largo plazo, que es tarde para esta revisión crediticia. Pero, hay otras mil cosas que Pemex puede mejorar en lo inmediato. Debe redimensionarse, reducir personal y burocracia, abatir costos, elevar su productividad, transparentar sus finanzas, profesionalizar su administración corporativa. ¡Y pagar a tiempo a sus sufridos contratistas! Urgen cambios.

 

Artículo publicado hoy en el periódico Reforma. Léalo en el diario aquí.

David Shields es analista de la industria energética. Su e-mail: david.shields@energiaadebate.com

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