Tabasco: ¿una ley para la corrupción?

02 / OCT / 2018
Especialistas

Tabasco: ¿una ley para la corrupción?

Parece ser el caso clásico de hacer cosas malas que parecen buenas. El jueves pasado, la LXII Legislatura del Congreso del estado de Tabasco modificó  la Ley de Obras Públicas y la Ley de Adquisiciones de la entidad para privilegiar las adjudicaciones directas en obra pública y servicios “con la finalidad de agilizar los procedimientos en los casos relacionados con proyectos y obras que provengan de Empresas Productivas del Estado” en materia de energéticos, entiéndase Pemex y CFE.

Hay una buena intención, sin duda, que es la de permitir que “proyectos de gran envergadura”, que detonen el empleo y el desarrollo económico y social del estado, “sean aterrizados de forma rápida y sin contratiempos”.

Hay una referencia explícita a las obras de la nueva refinería que el gobierno de López Obrador quiere construir en Dos Bocas, Tabasco. Se parafrasea el Artículo 134 Constitucional, diciendo que todo “se hará con honradez, transparencia, buscando las mejores condiciones de precio y calidad existentes en el mercado”. Los promotores de la iniciativa subrayan que las obras no serán para los “amigos de políticos”, sino para “expertos”.

Sin embargo, las experiencias y las buenas prácticas de contratación pública, en México y en el mundo, indican que las adjudicaciones directas van en detrimento de la honradez y la transparencia. Además, esta ley estatal se opone al Artículo 134 y a las leyes federales en la materia, porque la adjudicación directa siempre debe ser la excepción y nunca la regla, y señala que el gobierno estatal podrá adjudicar directamente, sin licitación, cuando las obras y servicios “sean convenidos con la Federación o con las Empresas Productivas del Estado para la realización de proyectos estratégicos”. Ojo: dice estratégicos, no obras complementarias a los estratégicos.

Esto parece indicar que las decisiones de inversión y proyectos no se tomarán a nivel estatal, sino a nivel federal (por el Congreso o el propio Presidente de la República) o en Pemex (por el futuro director tabasqueño, Octavio Romero), quienes, mediante convenio, canalizarían recursos a Villahermosa para ser asignados y repartidos.

Por supuesto, este proceder es contrario a la Ley de Petróleos Mexicanos y encontraría oposición entre los consejeros de Pemex. Pero, en un Congreso dominado por Morena, esa ley y ese consejo pueden ser modificados a modo en un lapso de 48 horas.

Al parecer, esta ley estatal ya tendría dedicatoria: la compañía norteamericana Bechtel, que dirigió la construcción de la refinería Jamnagar en Gurujat, India, que es el modelo propuesto por el equipo de López Obrador para la refinería de Dos Bocas. Ejecutivos de Bechtel ya se reunieron con López Obrador y sería la única compañía capaz de replicar el modelo de esa refinería en México en el lapso prometido de tan sólo tres años.

López Obrador hereda una situación muy difícil en materia energética, incluyendo a un Pemex arruinado, y quiere aplicar soluciones radicales. Eso está bien. Pero abrir espacios propicios para la corrupción no es la manera. Analistas y calificadoras han aconsejado en contra de hacer esa obra faraónica en Tabasco. Hay razones técnicas para suponer que la refinería de Jamnagar no se podrá replicar allí con éxito. Y no hay ni petróleo crudo en volumen y calidad para ello, salvo que lo importen.

AMLO podrá cumplirles a los tabasqueños licitando y construyendo una refinería modular de menor tamaño. Eso sí lo podría hacer en tres años y luego podría escalarla instalando otros módulos conforme haya más disponibilidad de crudo y de recursos económicos.

Esta nueva ley tabasqueña no es la forma de ayudar a López Obrador a ser un buen presidente y a construir un México mejor. Al contrario, podría destrozar su credibilidad y la de Morena. Por cierto, ¿qué dice la Secretaría de la Función Pública respecto de esta ley? ¿No emitirá alguna opinión o recomendación? ¿Qué opinan Transparencia Mexicana, la Academia de Ingeniería, Mexicanos contra la Corrupción, México Evalúa y otras organizaciones anticorrupción?

Lea la columna aquí en el Periódico Reforma.

David Shields es analista de la industria energética. Su e-mail: david.shields@energiaadebate.com

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