Contratos petroleros, ¿qué pasaría?

03 / ABR / 2018
Especialistas

Contratos petroleros, ¿qué pasaría?

Artículo publicado hoy en el Peródico Reforma.

 

En todas las democracias hay alternancia, entre partidos y entre ideologías. Se especula que en julio ganaría Morena, un partido nuevo de izquierda, heterogéneo e impredecible, con un líder único. Morena es un vehículo que recoge descontento social, con voces diversas, muchas de ellas radicales. No es un movimiento de izquierda progresista tipo europeo de los años noventa. Tampoco es socialista de línea dura.

Morena es de tendencia nacionalista, conservadora, anti-establishment. Cuenta con petroleros activos, ex petroleros y ex electricistas en sus filas, motivados por ideología y contrarios a las aperturas al capital privado, al enfoque neoliberal, al “abandono” de las refinerías, al “desmantelamiento” de los cuadros de profesionistas en Pemex, hostiles también ante el sindicato petrolero. Esbozan una política energética básicamente opuesta a la Reforma de Peña Nieto.

AMLO y Morena no tendrían una mayoría calificada para enmendar la Constitución y así revertir la Reforma Energética, pero tendrían margen para frenar procesos, licitaciones y flujos de inversión privada. A juicio del gobierno de Peña Nieto, esto iría en contra del sentido común y del interés nacional, además de que los contratos petroleros están blindados legalmente. Pero hay en Morena otra interpretación del interés nacional, como podría ser un regreso a las políticas de impulso a la soberanía y la autosuficiencia a través de las empresas estatales, Pemex y CFE, sin adjudicar contratos y recursos naturales a compañías extranjeras.

La confrontación entre enfoques neoliberales y nacionalistas no sería nuevo en el sector energético mexicano. Más bien, fue lo cotidiano durante el gobierno de Ernesto Zedillo, que quiso abrir y privatizar la industria energética y hasta parecía dispuesto a cometer todo tipo de ilegalidades e irregularidades para hacerlo. Surgió una fuerte oposición nacionalista, a nivel político, empresarial y social, a esa política. El propósito del gobierno de Zedillo se frustró.

Ahora, los papeles del pleito ideológico se invertirían. El marco constitucional y legal vigente favorece la apertura, no el monopolio. El gobierno de Peña Nieto se montó en la corriente global de mercados abiertos con competencia y su Reforma Energética atrae inversiones de todo el mundo y ha sido muy aplaudida. En caso de ganar en julio, AMLO y Morena tendrían la opción de remar contra esa corriente, frenando los contratos petroleros, pero lejos de ser aplaudidos, serían criticados severamente dentro y fuera del país. Huirían las inversiones y México perdería toda credibilidad ante la comunidad internacional, generando un enorme desgaste para el gobierno.

El riesgo inherente al desgaste y a la confrontación es que AMLO y Morena podrían radicalizarse más, llegando al desacato de la Constitución y de las leyes, creando una espiral de creciente deterioro y conflicto en la vida nacional, similar a lo que ocurrió en Venezuela. Ése sería el peor escenario.

Pero un gobierno de AMLO y Morena es una incógnita y podría resultar prudente, tolerante y pragmático, evitando pleitos y desgaste en el ejercicio del poder, respetando la legalidad y los contratos petroleros y revisando prioritariamente los expedientes donde sí se sospeche corrupción, como sería lo relacionado con Odebrecht y otros casos en Pemex. Además, la Reforma Energética podría ser un vehículo para hacer refinerías y otros proyectos petroleros mediante asociaciones entre Pemex y compañías privadas que arriesguen su capital. Este sería un escenario óptimo.

Por su carácter anti-establishment, AMLO y Morena podrían caer fácilmente en situaciones de confrontación con los grupos de poder político, empresarial y social que han gobernado el país. La política energética, además, es un terreno propicio para los enfrentamientos ideológicos. Por lo mismo, más vale que todos intentemos que, gane quien gane, la transición política sea tersa y conciliatoria, evitando que los conflictos se presenten y se agraven.

David Shields es analista de la industria energética. Su e-mail: david.shields@energiaadebate.com

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