Superar el subdesarrollo eléctrico 

Superar el subdesarrollo eléctrico

05 / MAR / 2018
Electricidad

Se necesita generar más electricidad con fuentes renovables, así como realizar un verdadero esfuerzo para consumir con eficiencia, racionalidad y mejores tecnologías.

Víctor Rodríguez Padilla*

El subdesarrollo tiene muchas caras. Basta mirar a nuestro alrededor para apreciar el país en el que vivimos: construcciones a medio hacer, casas que no superaron la etapa de obra negra, infraestructura insuficiente y en mal estado, servicios públicos limitados y defectuosos, planeación urbana inoperante, inseguridad... Algunas colonias no tienen nada que envidiarles a las de primer mundo, pero la mayor parte del país está a medio hacer.

 

Superar el subdesarrollo eléctrico

Las condiciones de vida de la población son concomitantes con el entorno. Para muchos es precario el acceso a la alimentación, la salud, el agua potable, la vivienda, la educación, la comunicación y todo lo que se necesita para una vida digna. Cinco millones de personas no tienen acceso al agua potable y otro tanto no sabe leer y escribir.

Curiosamente, uno de los rubros en los que México más ha progresado es en la electrificación: el 98.6% de la población ya cuenta con el servicio y sólo falta por conectar 1.8 millones de mexicanos. La otra noticia inquietante es que los niveles de consumo son fundamentalmente bajos. El acceso físico no lo es todo, también se necesita ingreso suficiente para aprovechar el fluido eléctrico y alcanzar mayores niveles de bienestar. El consumo de electricidad en la economía también es bajo en comparación con países de nivel similar de desarrollo y no se diga con respecto a los más avanzados.

El consumo per cápita de electricidad en México es de sólo 2,090 kiloWatt-hora, cifra por debajo de la media mundial e incluso del promedio en América Latina y el Caribe (Cuadro 1). Nuestro país queda a la par de Panamá y ligeramente mejor que Costa Rica, pero por debajo de Brasil, Venezuela, Argentina, Uruguay y sobre todo de Chile y Trinidad Tobago. Las diferencias entre países se deben al nivel de desarrollo, pero también a la geografía, el tamaño de la población, el clima, la dotación de recursos energéticos, así como la estructura económica y las políticas públicas en materia de energía y desarrollo.

La brecha entre México y los países referentes es enorme: el mexicano promedio consume menos del 10% de lo que consume un ciudadano noruego y 15% de un estadounidense; necesitamos consumir tres veces más para alcanzar el promedio europeo, bajo a hipótesis de que a mayor consumo mayor bienestar. El reto no es menor, sobre todo porque el aumento del consumo debe darse sin desperdicio y con apoyo de fuentes de energía de bajo impacto ambiental y social. Se necesita consumir más, pero de manera sostenible.

La brecha podría cerrarse más rápido, si México creciera con mayor celeridad y hubiera una mejor distribución del ingreso.  Difícilmente se conseguirá con el modelo económico que se aplica en el país desde hace 30 años.

Por fortuna, las mutaciones que se observan en el núcleo del sistema capitalista nos ayudarán a conseguir ese resultado: el consumo per cápita de electricidad en los países de alto ingreso se ha estabilizado y en algunos casos disminuye de manera sostenida sin pérdida de bienestar. Es lo que revelan los datos del Banco Mundial (https://goo.gl/jDsbDf).

 

Superar el subdesarrollo eléctrico

Diversas razones se conjugan para obtener ese resultado, entre las que destacan el desarrollo de actividades productivas menos intensivas en el uso de energía, mejores tecnologías, así como el aumento en la eficiencia y la racionalidad en la producción y el consumo bajo el impulso de las preocupaciones ambientales.

El fenómeno de saturación empezó en Suecia en 1987, en Alemania y Canadá en 1989, y más tarde en Nueva Zelanda y Dinamarca (1995). Al iniciar el milenio más países entraron en esa fase de estabilidad, por ejemplo, Estados Unidos y Reino Unido en 2001, Australia, Suiza y Bélgica entre 2002 y 2003, España, Hong Kong y Singapur en 2005; Italia, Finlandia, Irlanda, Luxemburgo y Austria en 2006 y Japón en 2007. Para el conjunto de países de la OCDE y los países de alto ingreso, 2005 marca el inicio de la fase de estabilización del consumo per cápita de electricidad, es decir, en un momento anterior a la crisis financiera de 2008 y del periodo de lento crecimiento económico mundial que continúa hasta ahora.

Superar el subdesarrollo eléctrico
 

Pero no hay que perder la perspectiva, se trata de un equilibrio que no puede ser duradero toda vez que los países europeos están tomando medidas para que las energías alternativas y sobre todo la electricidad remplacen al petróleo en el transporte, su mercado cautivo. En Noruega y Holanda ya no se venderán vehículos de gasolina y diésel a partir de 2025, en Suecia y Alemania a partir de 2030 y en Francia de 2040. Otros países se unen al movimiento y la bola de nieve crece incontenible. El otro fenómeno que comienza a tomar forma es la atomización de la oferta de electricidad, que causa revuelo en Alemania y produce precios negativos en los mercados eléctricos. El futuro de las grandes empresas eléctricas está comprometido.

A muy largo plazo la mayor parte del balance energético será electricidad. La tendencia la marcan nuevamente los países nórdicos. La participación de la electricidad en el consumo final de energía alcanza casi 50%, en Islandia, 40% en Noruega, 31% en Suecia y 25.9% en Finlandia (Cuadro 2). No sólo es un asunto de abundancia de recursos hidroeléctricos de bajo costo y de clima severo que induce una vigorosa demanda de calefacción. Hoy lo que impulsa un mayor consumo de la electricidad en esos países es la firme voluntad de dejar atrás la era de los combustibles fósiles.

Los recursos no renovables no desaparecerán del panorama energético, pero se consumirán cada vez menos. La captura y secuestro de carbono –tabla de salvación del poderoso lobby que niega el cambio climático y el calentamiento global para seguir extrayendo y quemando combustibles fósiles–, es una tecnología interesante, pero no está a la altura del problema mundial y menos después de la revolución eólica y solar. La electricidad en cambio no tiene ciclo de vida y su futuro es radiante. En el horizonte está la luz del todo eléctrico. Parece lejano pero hacia allá nos dirigimos como civilización. La generación será mayormente distribuida y se aprovechará todo tipo de fuentes renovables y algo de energía nuclear.

Sabiendo que en México la electricidad apenas representa menos de la quinta parte del consumo final de energía, que el consumo per cápita de electricidad es esencialmente bajo y que el reemplazo de los combustibles fósiles no puede esperar, se aprecia mejor el reto por delante. Se necesita generar más electricidad con fuentes renovables, así como realizar un verdadero esfuerzo para consumir con eficiencia, racionalidad y mejores tecnologías.

Y mientras la generación distribuida gana terreno se necesita construir una red eléctrica robusta, reducir las pérdidas a su mínima expresión, mejorar sustancialmente la calidad del fluido eléctrico y realizar una planeación integral de mínimo costo.

El mercado eléctrico que hoy tenemos no alcanza para conseguir ese objetivo. Su principal falla es su incapacidad para crear infraestructura. Sirve para diferenciar y asignar nichos de rentabilidad, pero no para impulsar el desarrollo. El Estado ha tenido que intervenir continuamente para licitar las obras que requieren la expansión del sistema y, a final de cuentas, para que la electricidad no se convierta en el cuello de botella del desarrollo.

Afortunadamente, el marco jurídico vigente le concede al Estado múl ples e importantes facultades de intervención, que el próximo gobierno podrá aprovechar para garan zar el suministro e impulsar una verdadera transición energética en el marco de una polí ca energética orientada al bienestar colectivo. Tratar de meter los combustibles fósiles por la puerta de atrás, disfrazados de “energías limpias”, no ayuda ni al medio ambiente ni al progreso del país.

 

• Profesor de la UNAM (energia123@hotmail.com ).

site stats