Ante nuevos retos, mayor impulso a las reformas 

Ante nuevos retos, mayor impulso a las reformas

05 / MAR / 2018
Electricidad

Desafíos futuros como la ampliación de la generación y de la transmisión, la eficiencia en el sistema de distribución, la energía renovable y los coches eléctricos se podrán atender a través del mercado eléctrico, que es fruto de la Reforma Energética. Los ciclos combinados serán esenciales para crecer el sistema eléctrico, afirma Ángel Larraga Palacios, Presidente de la Asociación Mexicana de Energía (AME), en entrevista.

 

Ante nuevos retos, mayor impulso a las reformas

¿Cómo evalúas en general la Reforma Energética?

Reformar la Constitución, hacer 23 leyes secundarias y un gran número de reglamentos y disposiciones en tres años y medio es todo un récord.

Toda la legislación y la normatividad que se han implementado en México ha estado muy bien definida, y se ha aprendido de los errores cometidos en otras partes del mundo.

Así, en el mercado eléctrico de México, también en las rondas petroleras, se han tomado las mejores prácticas que a nivel mundial se han desarrollado.

Hoy tenemos consumidores calificados que tienen suministro por otras compañías que no son CFE. Ha costado mucho llegar a este punto y creo que en México tenemos que valorar lo que hemos hecho. El cliente final tiene ventajas al poder elegir entre un modelo y otro. Un modelo de generación distribuida, en el caso de un cliente pequeño. El cliente mayor puede elegir entre suministradoras. Eso sí es importante porque en México hace tres o cuatro años no existía.

Hemos podido aprender de otras regiones del mundo. Por ejemplo, el tema de las renovables en España llevó a casi la ruptura del sistema eléctrico. En México, se integran las renovables, pero el gobierno no ha tenido que subvencionarlas. A través de las subastas, la CFE se ha encontrado que puede comprar energía a mediano y largo plazo a precios muy competitivos, y sin que el gobierno ponga un solo peso. Entonces, para mí el tema de las renovables en México es un gran acierto.

¿La Reforma acomoda también a las plantas de ciclo combinado?

Los productores independientes de energía se crearon en una reforma previa a la actual Reforma Energética, que planteó que los privados generaran directamente para la Comisión Federal de Electricidad (CFE) mediante contratos de productores independientes de energía (PIE).

En consecuencia, esos productores generan hoy el 34% de la energía del país gracias a una inversión de más de 26 mil millones e dólares. El programa fue criticado en su momento por algunos partidos políticos, pero la realidad es que el Estado --CFE-- se ahorró toda esta inversión y consigue que las plantas propiedad de los PIEs le vendan la energía a los precios pactados en las licitaciones.

Y en el momento en que la CFE lo requiere, arrancamos o paramos las plantas. Ésa es una gran ventaja de la tecnología de los ciclos combinados. Esa participación de los privados ha evolucionado ahora con el Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) al permitir que esos productores hayan empezado a generar ya no sólo para CFE, sino también para ellos mismos.

La Reforma también abre la comercialización. En medio, la transmisión y la distribución aún quedan en manos de CFE. La transmisión, en mi opinión, no se ha desarrollado todo lo que se necesita porque hace falta invertir más. Hubiera hecho falta, quizá, un programa similar al de los generadores, pero en aquel momento se consideró políticamente incorrecto que la transmisión fuera en manos de privados. Ahora se plantean mecanismos al final de sexenio para que los privados participen en licitaciones de la Secretaría de Energía (Sener). En cuanto a la distribución, se creó CFE Distribución y se hicieron zonas de distribución. Ése es el diseño de la Reforma, para mí bastante correcto, para empezar.

¿Cuál es la perspectiva de coexistencia de los proyectos de generación con energías renovables y a partir de gas natural?

Tenemos cabida todos en el mercado. Tenemos un mix de generación: hidráulica, nuclear, carbón, combustóleo, gas natural con el ciclo combinado y ahora entran las renovables. La tecnología más eficiente hoy por hoy en el mercado es la generación a gas con ciclos combinados. Ahora, la CFE ene seis empresas generadoras. La CFE Generación Viene la generación más eficiente que es el ciclo combinado. Las otras cinco enen un mix de tecnologías que hemos mencionado que son menos eficientes y menos flexibles. Por ejemplo, una central de carbón no puede arrancar y parar como un ciclo combinado.

Las renovables solar y eólica todavía aportan poco al mercado.

Sus precios han ido a la baja, lo que permitirá a la CFE comprar energía a mediano y a largo plazos a precios muy competitivos.

¿Qué pasará con toda la generación tradicional ineficiente, sobre todo, la que usa combustóleo?

Es un gran reto con el que se enfrentará el nuevo gobierno. El consumo de electricidad crece y hay que construir más generación, pero eficiente. Habrá más renovables, pero lo que realmente nos asegura el suministro eléctrico es la generación clásica o convencional. Si queremos que haya energía disponible para cuando pare el viento, por ejemplo, la de respaldo tiene que ser hoy por hoy los ciclos combinados. Por eso, los ciclos combinados funcionan a un nivel de dedicación muy importante.

Los ciclos combinados de los PIEs, reunidos en CFE Generación V, son generación eficiente. Aparte están los ciclos combinados privados que van a mercado. El reto es conseguir un precio competitivo a los consumidores de suministro básico.

Entonces, si toda la generación eficiente que tiene CFE está dedicada al suministro básico y las renovables tardarán algunos años en llegar, el reto es invertir en eficientar porque hay que cubrir la mayor demanda y las renovables no pueden cubrir todo.

No se puede retirar las plantas antiguas de la CFE de un día a otro, porque la demanda crece, pero ese incremento de la demanda lo tiene que cubrir la generación nueva.

¿El mercado asegurará suficiente generación nueva?

Inicialmente, los ciclos estuvieron respaldados por contratos tipo PIE. Ahora empieza a haber proyectos de generación que van directamente a cliente final, o una parte va a mercado y la otra a contratos con cliente final. En México, por fortuna sobran clientes y esto fortalece al mercado. Por ejemplo, nosotros en Gas Natural Fenosa tenemos en renovables 34 megawatts en Juchitán, Oaxaca, que van directamente a cliente final. Ese proyecto se presentó en una subasta para CFE, no se ganó, entonces salimos a buscar clientes, los encontramos y ahora mismo esa energía se vende a clientes finales de todo tipo, por ejemplo, a las tiendas de la cadena Chedraui. Así, proyectos de desarrolladores privados que van a mercado es lo que se está dando como incremento. Otro escenario es que los productores existentes pueden construir unidades nuevas u optimizar las existentes para también ir a mercado.

Los PIEs ya generan más de lo que necesita CFE y ese diferencial de más va a mercado.

¿Podrá llegar la inversión necesaria a la transmisión?

Uno de los retos para el próximo gobierno es que el sistema necesita tener un modelo de transmisión que sea robusto y potente, y que garantice que la evacuación de los generadores, tanto generación clásica como renovables, llegue a la distribución y al cliente final. Si no encontramos el modelo en transmisión, hay proyectos de renovables y de generación nueva que en determinadas zonas del país podrían tener problemas de evacuación.

En otras regiones del mundo, hay operadores de transmisión independientes. ¿Se podría hacer esto en México? Sería una decisión política. Yo creo que la Reforma está bien planteada y bastante hizo con abrir la generación y la comercialización, ya que el reto inmediato era la participación de los privados en la exploración y producción petrolera y con la apertura del mercado del gas.

¿Hay un reto también en distribución?

El reto será que el mercado alcance la eficiencia suficiente para que el cliente final tenga varias ofertas de suministradores y eso le permita también al gobierno minimizar los subsidios. Claro, la CFE enfrenta otros retos, como problemas de servicio al cliente, por ejemplo el impago, las mermas, los fraudes. Todo eso lo tiene que optimizar el distribuidor.

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¿Podría la iniciativa privada operar la distribución?

Por ahora, no, pero es un escenario que vemos interesante. En otras partes del mundo, como Panamá, Colombia y en países de Europa, la distribución es operada por privados. Ésa sería otra decisión política. Hoy por hoy la distribución está en manos de la CFE. Pero si se quiere eficientar, hay que mejorar bastante la gestión. La CFE ya está invirtiendo en equipos de medición, renovando esos equipos, abriendo centros de atención a clientes. Esa es la vía para eficientar la distribución. Pero volvemos a lo mismo: hace falta inversión.

¿Qué significa la apertura de la comercialización?

Ahora, en el segundo año del mercado eléctrico, al abrir la comercialización, el cliente ya puede elegir al suministrador. La CFE ha creado una suministradora de clientes calificados, pero también las hay privadas que ya compiten con CFE para tener clientes.

Anteriormente, con la modalidad de autoabasto, al cliente se le podía vender una acción de la sociedad del proyecto y tenía derecho a comprar energía. Ahora, con el mercado, el cliente ene varias opciones: puede salir a comprar al mercado, o puede comprar directamente a los suministradores calificados. Ese diseño está funcionando. Hay generadores que también vamos al mercado y ya no sólo le vendemos a CFE. El mercado también permite los contratos bilaterales, con lo cual al cliente se le abre un nuevo abanico de posibilidades.

¿Cuáles son los retos que se nos presentan en planeación?

El país tiene una planificación macro a través de la Secretaría de Energía. Se tiene muy claro en la planeación del sector que el incremento de la demanda en México es imparable. Afortunadamente se ha ido atendiendo todo el crecimiento de la demanda.

Ha habido tensiones de todo tipo en el sistema eléctrico, desde huracanes hasta problemas en el suministro del gas, pero no ha habido interrupción en el suministro. La planificación permite adelantar la toma de decisiones. Hasta ahora, las ha ido tomando CFE y en parte las hemos ido tomando los privados cuando hemos visto que hay mercado, desarrollando unidades de generación para atender ese mercado. Los generadores asociados en la AME no le tenemos miedo al mercado. Es más, estamos acostumbrados al mercado.

Claro que era muy cómodo, en el modelo anterior, buscar un contrato a largo plazo con CFE o con Pemex. Ahora el esquema ha cambiado, ahora ellos son clientes pero también compiten. En competir por el cliente final no tenemos ningún problema. De hecho, los clientes que ya están siendo suministrados fuera de CFE y atendidos por grupos privados han conseguido una mejora en tarifas.

Pero también CFE tiene que retirar plantas obsoletas.

Creo que CFE tendrá que tomar esa decisión a nivel de empresa en el nuevo escenario: renovar su parque y hacerlo por generación más eficiente para que pueda competir de manera correcta y eficaz en el mercado.

Hay preocupación por el tema del gas. A veces escuchamos que puede haber un riesgo de seguridad energética si no llega el gas desde Estados Unidos y que esto puede generar dificultades operativas en el sistema, tanto de gas como de electricidad.

La tecnología de ciclo combinado tiene que seguir creciendo en México, ya sea porque haya privados que la hagan, o porque la CFE irá reconvirtiendo sus instalaciones a gas. Esto quiere decir que aumentará la demanda de gas y si sucede esto, hay que garantizar el suministro de gas.

Tenemos una gran ventaja. México, Estados Unidos y Canadá estamos en la zona de precios del gas más barata del mundo. Estados Unidos tiene excedentes de gas y tener a México al lado con capacidad de consumir es una gran ventaja. Porque si no, Estados Unidos tendría que licuar sus excedentes de gas, lo que es más caro. Si Estados Unidos no le vende su gas a México, ¿qué haría con él?

Tenemos déficit en producción de gas, pero todas las rondas de licitaciones petroleras que se están adjudicando llevan gas seco y húmedo, con lo cual dentro de pocos años va a haber productores privados mexicanos que también ofertarán gas. Pocos países en el mundo tienen la posición de ventaja que tiene México.

Lo vemos en la Unión Europea que tiene una dependencia compleja del gas de Rusia, por un lado, y de África por el otro lado, y de vez en cuando en algún invierno escuchamos que hay problemas con el gas hacia Alemania o hacia otros países en el centro de Europa. En Argentina y Brasil, una parte del suministro es a través del gas natural licuado. México ya no necesita el GNL.

Ayudó a resolver las alertas críticas que padecimos hace unos años, pero ahora las plantas de GNL en Manzanillo y de Altamira son de respaldo por todas las conexiones nuevas que se están haciendo con Estados Unidos.

 

Ante nuevos retos, mayor impulso a las reformas

En la parte de generación, ¿tenemos suficientes jugadores? ¿No necesitamos otros generadores más pequeños y nacionales?

Me remito a los datos que leí hace poco. La Comisión Reguladora de Energía (CRE) informó que tenía más de 400 solicitudes de permisos de generación. Ahí hay generación de todo tipo. Quizá no todas las plantas se harán, pero una parte seguramente sí irá avanzando.

Los jugadores que ahora están en el mercado, la mayor parte de los socios de la AME, tienen proyectos de ampliación de generación, o bien de ampliación de plantas actuales o de plantas nuevas. Eso quiere decir que están dispuestos a jugar, sabiendo que lo hacen, en el mercado. Creo que hay interés por invertir en México.  Y como el mercado está muy bien planteado, hay jugadores de los niveles chico, mediano y grande; además, nacionales.

No creo que vayan a faltar inversionistas en generación en México, que es un mercado muy atractivo. Lo estamos viendo en las renovables. Es decir, México es atractivo en la generación clásica y en las renovables. Sólo hay que ver el nivel de precios que se están consiguiendo en las últimas subastas. Es un país en donde están bien planteadas las normas, hay seguridad jurídica y se ha hecho un gran trabajo legislativo. Se ha pedido opinión a los participantes del mercado, se ha montado el Centro Nacional de Control de la Energía (Cenace) como árbitro independiente.

¿Dónde estaremos dentro de 20 años?

En esos 20 años el mercado eléctrico tendrá muchos retos, como la generación distribuida, las redes inteligentes, el coche eléctrico y las energías renovables. Está de moda la generación distribuida y se ha hecho toda una normatividad al respecto. Se avanzará, pero considerando que esta generación siempre necesitará de un generador de respaldo.

Las renovables serán muy importantes porque el objetivo que se ha planteado México (de lograr 35 por ciento de la generación eléctrica total a partir de fuentes limpias en el 2024) es alcanzable y, de hecho, se ve el progreso que lleva. Las redes inteligentes ambién son todo un reto. El consumidor alcanzará su perfil de

consumo y cubrirá sus necesidades en la medida que lo conozcan las compañías eléctricas y puedan prestarle un servicio de calidad.

El coche eléctrico revolucionará por completo el modelo de distribución eléctrica. Los puntos de recarga tendrán que proliferar por todos lados. El auto eléctrico es una evolución que no tardará tanto en llegar, ahora mismo hay unidades con autonomía de entre 150 y 200 kilómetros. En el momento en que alcancen los 600 kilómetros, ya se generalizará. Es una tecnología disruptiva.

En Europa, el auto eléctrico ya no paga el impuesto municipal de circulación, no tiene que pagar estacionamiento. No contamina y no genera ruido.

Supongo que todo esto hace que el crecimiento de la demanda de electricidad en el mercado a mediano y largo plazos sea impredecible.

Sí, van a cambiar los consumos, las costumbres y los usos. Pero en general la demanda en México se irá incrementando y los distribuidores tendrán que responder a esas nuevas necesidades del mercado. La CRE ha hecho un modelo tarifario basado en los costos de la cadena del mercado eléctrico mayorista, de la generación, de la transmisión, de la distribución y de la comercialización. Eso tiene que impulsar a que cada uno de los actores en cada uno de los tramos de la cadena sea más eficiente. Y los usos de los consumidores también obligarán a las compañías a ser más eficientes.

 

(Las entrevistas en esta edición de "Energía a Debate" fueron realizadas por David Shields y Ulises Juárez).

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