Retos cambiantes en política energética

03 / SEP / 2017
especialistas

Ahora que pesan más factores internacionales, será necesario apretar muchas tuercas al andamiaje del sistema energético nacional.

Gerardo Bazán Navarrete, Gilberto Ortiz Muñiz y Jesús Cuevas Salgado*

Los resultados a la fecha de la Reforma Energética generan distintos puntos de vista. En un extremo se encuentran los que afirman que ha sido completamente exitosa, pero también hay quienes no se quedan satisfechos.

Los políticos del actual gobierno suelen definir los beneficios de la Reforma en términos de los montos de inversión extranjera y nacional en las áreas de exploración y producción de crudo, o bien, en gas y electricidad; en cambio, los consumidores perciben y reclaman que los precios internos de los energéticos –o al menos, algunos de ellos– subieron en lugar de bajar, contrario a lo que se afirmaba que ocurriría con la Reforma.

En nuestra evaluación de la Reforma, habrá que tener en cuenta que, en términos políticos, el horizonte de la misma puede considerarse acotado al 2018, si bien muy diversas acciones de la Reforma continúan en proceso de consolidación y podrán tener resultados en el largo plazo.

En ese contexto, resulta conveniente tratar de conocer el balance que dejará la Reforma al final de su vida programada para establecer el punto de partida del siguiente Programa Sectorial de Energía 2018-2024.

Retos cambiantes en política energética

Haciendo un breve recuento vemos que:

  1. Los precios internacionales del crudo tienen un fuerte componente especulativo por motivos geopolíticos, fenómeno que tiene un alto grado de dificultad para predecirse.
    El talón de Aquiles y piedra angular de la Reforma fue suponer que el precio internacional del crudo se mantendría alto durante todo el período de planeación de la Reforma.
    La caída del precio y la permanencia de los bajos precios del petróleo han estado provocando una reacción en cadena de déficits financieros en el erario público que, a su vez, han estado ocasionando serios problemas económicos, políticos y sociales al país.

    El efecto dominó que se generó presenta varias ramificaciones:

    La Reforma consideraba que llegarían al país inversiones masivas al sector petrolero. El hecho es que, aunque llegara una esa inversión extranjera de manera masiva –por ahora sólo hay compromisos a largo plazo– la producción tardará en aumentar de manera relevante, con resultados significativos sólo en el mediano o largo plazo.
    Fue necesario aplicar una política de recortes presupuestales, paradójicamente al sector energético, para paliar la falta de recursos económicos del erario público.
    La inversión privada no se ha asomado por las refinerías, ni por otros segmentos de la industria. La falta de recursos económicos para el mantenimiento preventivo y correctivo de la infraestructura industrial de Pemex está perpetuando su tendencia al deterioro.
    La baja en la producción de gasolinas automotrices en las refinerías de Pemex provoca mayores volúmenes de importación del producto. La dependencia del exterior ahora es del 60% del consumo.
    El precio interno de las gasolinas, superior al de importación de referencia, por la aplicación de un alto impuesto especial a la producción y servicios (IEPS), ha llegado a provocar diversas manifestaciones sociales en varias partes del país.

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  2. El bajo precio del gas natural en los Estados Unidos ha reforzado el proceso de crecimiento del consumo de gas natural para la generación de electricidad y los usos industriales.
    Esta situación estimuló la construcción de una gran cantidad de gasoductos que permitirá a varias regiones contar con el energético.
    No obstante, en el ínterin, se dejaron a la deriva las costosas instalaciones de regasificación de gas natural licuado de Altamira y Manzanillo contratadas por la CFE bajo un contrato take or pay, es decir, la CFE deberá seguir pagando la inversión de esas instalaciones aunque se utilicen muy por debajo del nivel de diseño.
    Paradójicamente, por escasez de gas natural en la región, la CFE está volviendo a consumir combustóleo en la central de Manzanillo, cuya conversión para consumir gas natural requirió grandes inversiones.

  3. El país pasó de ser un exportador neto a un importador neto de energía.

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    Esto se derivó, en términos simples, por la política de aumentar el consumo de gas natural en el país, que viene desde fines del siglo pasado, por la caída de la producción nacional y los bajos precios del gas natural en Estados Unidos; en gasolinas, por el deterioro sistemático de la planta de refinación de Pemex.

  4. La estructura institucional sigue en evolución con la transformación de Pemex y CFE en Empresas Productivas del Estado, aunque hasta la fecha sigue pendiente la demostración de que Pemex y CFE operarían con eficiencia y generarían valor económico y que las ganancias obtenidas de sus actividades se entregarían al Estado mexicano y servirían para reinvertir en la propia empresa.
    Una recomendación de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) es que la selección de los consejeros Independientes debe ser ajena a la influencia de factores políticos. En los hechos, los consejos de administración de Pemex y CFE están integrados por designación directa o indirecta del Presidente de la República.

  5. Las estrategias geopolíticas de carácter global y/o regional cada vez tienen mayor influencia sobre las políticas públicas de los países.
    La Reforma Energética ha sido ampliamente aplaudida por agentes internacionales promotores de libre mercado y presumida por el Jefe del Ejecutivo.
    En este sentido también es conveniente tomar en cuenta la reciente incorporación de México, como miembro de número, a la Agencia Internacional de Energía (AIE) con los derechos y obligaciones de los demás miembros del organismo.
    En la misma línea se debe dar un seguimiento muy cercano, por su influencia en los recursos energéticos del país, a la renegociación del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (TLCAN), en caso de que resulte una integración energética regional entre Estados Unidos, Canadá y México.

  6. Otra característica del sistema energético nacional es su vinculación con las políticas económicas fiscales y con prácticas ilegales en el manejo de los recursos administrados por Pemex y CFE.
    En este sentido, el Gobierno Federal ha mantenido, en los hechos, una política pública de privatizar las ganancias y socializar las pérdidas. Por otro lado, los actos de corrupción siguen saliendo a la luz.

CONCLUSIONES

Diversos parámetros señalan que a finales de esta administración el país tendrá un sistema energético en crisis, en momentos en que la Reforma Energética está llegando al término de una etapa técnica y política. Además, es parte de la cultura política mexicana, inclusive con actores del mismo partido político, refutar políticas públicas de la administración anterior.

A pesar de los contradictorios resultados de la política energética en esta etapa de implementación de la Reforma, se pueden obtener varias lecciones para el próximo Programa Sectorial de Energía 2019-2024.

Considerando que el sistema energético mexicano ha estado y seguirá con mayor intensidad sujeto a la influencia de factores exógenos que cada vez van tomando mayor peso en la política energética, se puede pensar que la agrupación de recursos naturales y financieros, tecnologías, políticas públicas comunes o complementarias entre países, etc., podrá dar lugar a una nueva estrategia energética nacional, matizada fuertemente por la interacción con los objetivos y estrategias de Estados Unidos, Canadá y la Agencia Internacional de Energía.

En este contexto, para cumplir con las expectativas de los consumidores nacionales y de los actores a nivel internacional, será necesario apretar muchas tuercas al andamiaje del sistema energético nacional.

Los escenarios internacionales y nacionales en materia de energía requieren mejores herramientas de análisis y estrategias flexibles capaces de adaptación a cambios en el entorno exterior y en el interior. Particularmente, se requiere un sistema energético con autonomía de gestión. Uno de los propósitos debería ser eliminar el control directo del sistema político sobre el sistema energético nacional.

* Gerardo Bazán es Premio Nacional de Química (gerardorbn@yahoo.com). Gilberto Ortiz es miembro del Consejo Químico y del Comité de Energéticos de Canacintra (gortizyasoc@gmail.com). Jesús Cuevas es consultor independiente en temas de energía (jcuevasmx@hotmail.com).

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