¿Hacia dónde va el mercado energético?

23 / ABR / 2017
opinones

México necesita un plan energético estratégico, como lo ha tenido Estados Unidos.

Ramsés Pech*

El mundo cambia velozmente con un dilema de supervivencia. ¿Qué es más importante: producir energía o conservar el medio ambiente? ¿Pueden ambos ser compatibles? Las dos cosas no deberían estar separadas o habrá que crear un nuevo mercado de negocios de remediación del medio ambiente.

Existe en la industria global de hidrocarburos un dilema que en México todavía no asimilamos:

  • En la industria de exploración y extracción: ¿qué es primero, la infraestructura o la producción?
  • En la industria del transporte de combustibles, ¿qué es primero, el mercado o la logística?

Datos a considerar en el nuevo mercado geopolítico energético:

  • Ahora en 2017 Estados Unidos está culminando su plan estratégico, que inició en 1973, de ser autosuficiente en los combustibles y no depender de países productores de la materia prima para sus refinerías o procesos petroquímicos.
  • En 2017 tendremos una reactivación de la perforación en para producir petróleo y gas no convencional (shale oil and gas), en línea con la intención del presidente Donald Trump de generar empleos. Este tipo de explotación representa alrededor del 50 por ciento del total de petróleo crudo en Estados Unidos, con una calidad de 30 a 45 grados API (ligeros a superligero).
  • Estados Unidos exportó en 2016 un promedio de entre 500 mil y 600 mil barriles diarios de crudo, luego de haber eliminado la prohibición a su exportación en 2015. El destino ha sido a más de 25 países. Se proyecta que para el 2020 exporte más de 2 millones de barriles diarios de crudo del tipo ligero, que es muy demandado por las refinerías. El mercado mundial en más de 80 por ciento es de crudo pesado a mediano.
  • Canadá y Estados Unidos ratifican su comercio energético al eliminar restricciones y actualmente tienen en evaluación la continuidad de la construcción del ducto Keystone XL, permitiendo a Canadá incrementar su exportación de crudo de 3 a 5 millones de barriles diarios en 2020.

¿Hacia dónde va el mercado energético?
  • El West Texas Intermediate (WTI) podría ser, en el 2020, el precio de referencia inicial en las bolsas de valores a nivel mundial ante la caída de la producción petrolera en el Mar del Norte y la salida del Reino Unido de la Comunidad Europea. Si Escocia se saliera del Reino Unido, se crearía una inestabilidad mayor al precio del Brent.

¿Hacia dónde va el mercado energético?

¿Hacia dónde va el mercado energético?
  • Estados Unidos ha establecido el punto de quiebre del precio del barril de petróleo, para que no afecte y desestabilice su economía. Ha fijado una meta de alrededor de 45 a 55 dólares por barril promedio anual, manteniendo un precio de la gasolina en forma interna entre 1.95 a 2.20 dólares. Así, logra que su economía se movilice.
  • Los pozos de shale oil and gas marcan el punto de equilibrio del precio del barril a nivel mundial. Las empresas de Estados Unidos han logrado producir el petróleo no convencional a 30 dólares por barril y los costos seguirán bajando. Según la Energy Information Administration (AIE), ha aumentado la producción de crudo y gas en primer trimestre del 2017.

¿Hacia dónde va el mercado energético?
  • El fracturamiento hidráulico tendrá de nuevo un auge al incrementarse el número de pozos perforados.
  • La OPEP no controla más el precio y los niveles de producción de crudo a nivel mundial. Ahora el precio lo definen los países que demandan y consumen.
  • Podríamos ver alianzas estratégicas entre países que no pensábamos, como Estados Unidos-Rusia. Esto, en caso de ocurrir, podría presionar a China en sus políticas de crecimiento económico y energético.
  • En la próxima década, Estados Unidos importará crudo pesado de Canadá. Reducirá la importación de petróleo de países del Medio Oriente e podría incrementar sus importaciones de petróleo de Rusia. Con esto las empresas petroleras en Estados Unidos tendrán costos de refinación bajos y recuperarán su margen al exportar crudo ligero a diferentes países que lo requieran. La producción de crudo en Estados Unidos aumentará a más de 10 millones de barriles diarios en el 2019, donde el 60 a 65 por ciento será crudo ligero.

¿México en dónde queda?

  • Requiere definir una estrategia precisa para Pemex, definiendo en qué negocio deberá concentrarse en las siguientes dos décadas, siendo la principal línea de negocios la exploración y producción para mantener una base de 2.5 millones de barriles diarios hacia fines de la próxima década.
  • Convendría eliminar la logística de Pemex, es decir, los poliductos, oleoductos y donde se transporte algún hidrocarburo de la red nacional actual. Pemex debería solo administrar los ductos que están dentro de sus áreas asignadas o aquéllas que tienen conectividad con sus plantas.
  • Crear una empresa del Estado que organice, controle y dé la certeza de confiabilidad en el transporte de petrolíferos y crudo a las empresas que requieran transportar por ductos de la red nacional. Siendo que la industria ferroviaria está en desarrollo y esperando la reducción por medio de ruedas en ciertas regiones de México.
  • Las temporadas abiertas que se llevan a cabo hoy día, estarán en función no de la capacidad disponible que se tenga en ductos e instalaciones, sino del crecimiento del mercado de combustibles, el cual no depende del número de estaciones de servicio, centro de almacenamiento o ductos, sino del crecimiento de la demanda del llenado de los tanques automotrices o cualquiera que requiera combustibles.
  • Las empresas que entren a la temporada abierta, deben entender que están analizando el mercado en función del volumen de venta en cada área para determinar si hay las condiciones económicas, técnicas y de seguridad física para poder invertir en un mercado que estará en crecimiento.
  • Actualmente tenemos planes quinquenales, calendarios de apertura de mercados abiertos y regulaciones, que están en vías de aprendizaje e adaptación. Es necesario que la Nación realice un plan energético estratégico de largo plazo, en el entendido que el plan debe ser técnico, económico y de negocios, eliminando las políticas sociales o públicas que estamos acostumbrados a colocar en los programas de las administraciones de las empresas productivas del Estado. La visión debe ser de tres a cuatro décadas.
  • El país requiere incursionar rápidamente en la explotación de shale, superando las fases exploratorias en las que estamos actualmente. Las inversiones en shale son altas inicialmente y después bajan al entrar en la fase de desarrollo, la cual incluye infraestructura hasta alcanzar la perforación masiva. La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) ha determinado las normatividades para la realización de fracturas hidráulicas en nuestro país.  Se identifica que el principal problema es el manejo del agua que sale de después de la fractura. En la actualidad, se utiliza en las fracturas una menor cantidad de agua fresca y una mayor proporción de agua reciclada.
    http://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/200641/2017_03_16_MAT_semarnat_L_Yacimientos_No_Convencionales_en_Tierra.pdf
  • PEMEX deberá salir del Presupuesto de Egresos de la Nación para no estar comprometido a cumplir con requerimientos asignados como obligación. La empresa requiere retorno a su inversión y no estar financiando el gasto corriente de México.

Nuestro país no está cambiando con la rapidez con la que cambian las posiciones energéticas de los países, basados en una estructura de negocios, relaciones y diplomacia. Debemos avanzar hacia la implementación de un programa energético estratégico que aporte mayor autosuficiencia, como el que tiene Estados Unidos.

Fuentes:

EIA – Administración de Información Energética

PEMEX – Logística - PEP

SENER – Secretaria de Hacienda y Crédito Público

CNH – Comisión Nacional de Hidrocarburos

CRE – Comisión Reguladora de Energía


*Master of Business Administration. Analista de economía y energía (pech.ramses@yahoo.com.mx )

site stats