Greta, los alimentos y la energía fósil

04 / OCT / 2019
Alvaro Ríos Roca


Greta, los alimentos y la energía fósil

 

Nuestra furiosa Greta Thunberg pide acciones en el más breve plazo y todas en simultáneo para así tratar de proteger nuestro planeta. Comprendemos sus demandas, pero creemos que en ese afán confunde a millones de encumbrados y bien dotados milenials (youtubers, blogueros, etc., etc.) y ambientalistas sobre la realidad del planeta Básicamente nos pide que dejemos de deforestar y por ende producir más alimentos y que nos abstengamos de consumir combustibles fósiles.

 

Nuestra afanada Greta debe entender que la población mundial actual acumula 7.7 billones de personas y que el 2050 serán 9.7 billones de personas. Debe comprender también que el 50 por ciento de la población mundial vive en extrema pobreza y apenas accede a alimentos básicos. La población del planeta quiere acceder como ella y tener tres comidas diarias.

 

¿Dónde podemos producir alimentos? No queda más que seguir aprovechando todas las opciones para producirlos y que los millones que quieren tener mejores días puedan acceder a carne, soya, maíz, azúcar y tantos otros productos alimenticios que producen los países de América Latina. Los brasileros a su paso desean inversiones en desmontes y por ende mayor producción de alimentos para así satisfacer demanda insatisfecha. Más de la mitad de la población de China quiere acceso a carne, soya y de otros alimentos que aún no tienen.

 

Greta debe comprender también que todos los países, todos los políticos y todos los ciudadanos del planeta que entendemos de economía, vivimos pendientes del crecimiento del PIB año a año. Si no hay crecimiento del PIB, no hay prosperidad y bienestar, ¿no es cierto? Para crecer el PIB se debe producir más y consumir más.

 

Los que ya tienen sus necesidades cubiertas quieren más lujos y distracciones como Disneylandias o Las Vegas (Disney de adultos) o las maravillas, lujos y excentricidades que nos presenta Dubái. Probablemente Gretita fue a Disney alguna vez y sus padres probablemente a Las Vegas. Los que no tienen acceso a estos suntuosos bienes y servicios también los desean y los quisieran tener.

 

Para hacer crecer el PIB, más aún, se necesita mucha energía. Los que conocen del tema saben que el crecimiento del “PIB Energético” está por encima del crecimiento del “PIB Económico”. Debe entender Gretita que por más esfuerzos que hagamos en la tecnología para nuevas energías alternativas es imposible prescindir de las energías fósiles.

 

Al 2050, es probable que 70 a 75 por ciento de la energía del planeta aún vendrá de combustibles fósiles con un crecimiento de la demanda de 47 por ciento. Recordemos que existen 2 billones de personas que no acceden a energía hoy en día. La energía del sol y del viento, que han tenido mejoras de eficiencia y de costos, son tecnologías intermitentes y en muchos lugares aún son costosas sobre todo para aquellos que no pueden pagarla.

 

Correcto, vamos a los vehículos eléctricos. Pero ¿de dónde sacaremos energía eléctrica para dotar de energía eléctrica a millones de vehículos actuales y peor para el crecimiento por la demanda?. Indios, chinos y latinoamericanos también quieren y desean un automóvil como el que probablemente tienen los pudientes y furibundos milenials y también los tienen sus padres y los tendrán sus hijos. ¿Y los millones de toneladas de minerales que se necesitan para fabricar millones y millones de baterías y metales para los nuevos vehículos de donde saldrán? ¿Los traerán los furiosos milenials de Marte?

 

Le tenemos que manifestar a Greta, con mucha pena, que al igual que con los alimentos, no hay alternativa posible por ahora a los fósiles. Lo que sí la invito, es a protestar para que los países eliminen de una vez la generación eléctrica con carbón y la desplacen con abundante, competitivo y menos contaminante gas natural y que además respalda a todas las energías intermitentes como el agua, la solar y eólica, mientras la ciencia descubre algo nuevo. Hagamos que se ponga más recursos al hidrogeno por ejemplo.

 

Si Greta y los millones de ambientalistas vuelven a las épocas de las cavernas sin energía y comiendo yerbas estoy dispuesto a acompañarlos. Mientras, es pura demagogia y populismo.

 

*Ex ministro de Hidrocarburos y actual socio director de Gas Energy Latin America.

 


Greta, los alimentos y la energía fósil

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